PP de Vizcaya pide a Diputación que negocie de nuevo la adquisición del legado del poeta Juan Larrea

BILBAO, 17 (EUROPA PRESS) El PP consideró hoy que ha llegado el momento de que la Diputación Foral de Vizcaya, "aprovechando la crisis económica en la que han entrado las economías de todos los países y la bajada de precios del mercado del arte y la cultura", vuelva a interesarse ante los herederos del poeta bilbaíno Juan Larrea por la adquisición del legado del poeta. En un comunicado, el apoderado del PP en las Juntas Generales de Vizcaya Arturo Ignacio Aldecoa, indicó que se trata de una "interesantísima colección de libros, documentos, obras de arte y correspondencia con otros artistas y escritores de la Generación del 27 y de la primera mitad del siglo XX". Según Aldecoa, Juan Larrea es "un poeta de moda en este comienzo del siglo XXI, como lo demuestra el libro que ha publicado la Fundación BS reuniendo sus escritos". "Larrea, bilbaíno de cultura universal, autor plurilingüe y que recorrió Europa y América durante su compleja vida, fue una de las figuras más influyentes y sorprendentes de la Generación del 27, amigo de Cesar Huidobro, Gerardo Diego y otros autores consagrados, además de íntimo de Picasso y grandes artistas del siglo XX", destacó. El juntero popular afirmó que Larrea es "un lujo que la cultura bilbaína, vizcaína y vasca no pueden ni olvidar ni desperdiciar en el desván de nuestra memoria colectiva". Por ello, consideró que adquirir su legado y difundirlo "debe ser una prioridad cultural" de Bilbao y de Vizcaya, y es la Diputación "quien tiene que movilizar los esfuerzos y voluntades para conseguirlo". En su opinión, si la Diputación de Vizcaya "puede dedicar millones de euros a una piscina con olas aunque tengamos 29 playas para practicar el surf, bien puede disponer también de unos cientos de miles de euros para realizar una oferta que convenza a los herederos de Larrea, que no van a poner objeción a que el legado de su pariente se pueda ubicar en la nueva y flamante Biblioteca Foral de Bizkaia". "No podemos dejar el asunto aparcado sine die, porque entonces el legado corre el riesgo de malvenderse a trozos, ser adquirido finalmente por otra institución o incluso perderse por abandono", concluyó.