La Policía acribilla a balazos a un perro que intentaba defender a su dueño, detenido por grabar a los agentes con un móvil

  • Los empujones de los oficiales, que se aplicaron con dureza en el arresto, pusieron nervioso al perro, un Rottweiler.

  • El ciudadano, que en ningún momento presentó resistencia alguna, demandará al Departamento de Policía por la muerte de su mascota.

La Policía acribilla a balazos a un perro que intentaba defender a su dueño

La Policía acribilla a balazos a un perro que intentaba defender a su dueño YouTube

Una tensa operación policial llevada a cabo el pasado sábado en la localidad californiana de Hawthorne acabó con un inocente muerto: Max, un leal perro cuyo único delito fue querer ayudar a su dueño, Leon Rosby, cuando estaba siendo detenido por tres agentes a los que no les había gustado que les grabase con un teléfono móvil.

Rosby paseaba con su perro cuando vio que las fuerzas especiales estaban llevando a cabo una intervención en un domicilio de su barrio. Curioso, se acercó al cordón policial más de la cuenta. No contento con eso, sacó su teléfono móvil y empezó a filmar la escena.

En un momento dado, el periodista ciudadano se percató de que dos agentes se dirigían hacia él y decidió guardar a Max, un Rottweiler, en el coche. Después se dirigió hacia los agentes y, tras dejarles claro que estaban violando sus derechos civiles, les facilitó su detención.

Pese a no oponer resistencia alguna, hasta tres oficiales se aplicaron a fondo en su arresto. Según se puede apreciar en un vídeo grabado por otro vecino y colgado en YouTube, los empujones a Rosby hicieron que su perro se empezase a poner nervioso hasta conseguir salir del vehículo por la abertura de una ventana.

Max comenzó a ladrar a los agentes a los que amagó con morder en varias ocasiones en un intento de defender a su dueño. A pesar de los gritos de "no le disparéis" de Rosby y de los testigos, uno de los agentes sacó su arma reglamentaria y, cuando el perro le tiró una dentellada, le descerrajó cuatro balazos a quemarropa dejándole agonizando sobre el asfalto.

Finalmente, Max murió unos minutos después ante los lamentos de su dueño y la indignación de los transeúntes. Según el abogado de Rosby, Michael Gulden, su cliente está preparando una demanda contra el Departamento de Policía de Hawthorne por la muerte de su mascota.