Ante la muerte de un hijo, ellas buscan el "porqué" y ellos a los culpables

  • Madrid, 1 abr (EFE).- Ante la muerte de un hijo las madres "miran hacia adentro, intentado dar respuesta al porqué", mientras los padres optan por centrarse en "la búsqueda de los culpables, la negligencia o el mal diagnóstico", ha explicado a EFE el profesor y antropólogo de la Universidad de la Laguna Alfonso García.

Ante la muerte de un hijo, ellas buscan el "porqué" y ellos a los culpables

Ante la muerte de un hijo, ellas buscan el "porqué" y ellos a los culpables

Madrid, 1 abr (EFE).- Ante la muerte de un hijo las madres "miran hacia adentro, intentado dar respuesta al porqué", mientras los padres optan por centrarse en "la búsqueda de los culpables, la negligencia o el mal diagnóstico", ha explicado a EFE el profesor y antropólogo de la Universidad de la Laguna Alfonso García.

El modo en que encaran el duelo las personas que han perdido a un hijo ha sido estudiada y analizada por este experto, quién, en los dos últimos años, ha dirigido el proyecto "Para siempre en el corazón", en el que han participado 40 padres y madres.

"La muerte prematura pesa bastante a la hora de buscarle una coherencia a lo acontecido", explica a EFE Alfonso García, también presidente de la Sociedad Española e Internacional de Tanatología. "Los dolientes que han perdido hijos -subraya- transforman los vínculos con sus hijos hacia formas que les permiten mantenerles como un elemento importante de sus vidas".

El proyecto "Para siempre en el corazón" ha agrupado en los dos últimos años a padres y madres entre los 23 y los 72 años, de diferentes niveles culturales y sociales y creencias diversas: católicos, agnósticos, ateos, bahai's, entre otros.

Iniciado en 2007, el proyecto tiene como objetivo, junto al de prestar apoyo y atención a los familiares, la elaboración de materiales y herramientas útiles para comprender y dar significado a quienes viven la pérdida de seres queridos, y "construir la memoria individual y colectiva de ellos y sus hijos".

Esta experiencia será presentada públicamente el próximo 3 de abril en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife (MHAT) bajo la denominación "Espacios para el recuerdo", y durante un mes será "un espacio de visibilización de las conversaciones y prácticas llevadas a cabo por esos padres y madres, un lugar para abundar en la necesidad de reconciliar la muerte y la vida", explica García.

Proyecto que irá acompañado de una exposición escultórica y varios cortos, todo ello realizado por este antropólogo, así como de charlas y mesas redondas.

La mayoría de los participantes en el proyecto perdieron a sus hijos en el primer año de vida, otros en accidentes o a consecuencia de enfermedades. Sin embargo, Alfonso García no ha tenido contacto con dolientes de muertes violentas, como homicidios o suicidios, es decir con personas que hayan pasado por las vivencias del padre de Marta del Castillo o de Mari Luz.

"La falta de capacidad para entender la pérdida del ser querido es lo que les aleja de aquellos cuyas muertes fueron anticipadas porque padecían una enfermedad terminal o predecible" explica el antropólogo.

"Encontrar sentido en las experiencias de pérdida predice una adaptación positiva, -agrega- mientras que una lucha persistente y fracasada en esa búsqueda del sentido, se asocia con formas de duelo complicadas, intensas y crónicas".

"El duelo -explica- en el fondo lo que busca es elaborar, dar significado a la pérdida. Volver a buscar al hijo en el lugar en el que pueda ser entendible y establecer una serie de significados de nuestra propia identidad que se rompe y de la identidad de nuestros hijos y del mundo que nos rodea".

¿Como se da significado a la muerte de un hijo?. Alfonso García opina que desde el momento que los padres entienden que no deben seguir buscando el porqué le tocó a su hijo, sino que lo asumen, dan el salto y piensan en lo que les aportó en vida "están dando un significado al proceso".

"Eso no quiere decir que se sientan bien. A veces sólo aprenden a vivir con el dolor de haber perdido a un hijo. Pero no se quedan encerrados en el porqué. Esa es la diferencia", agrega este experto que con su trabajo persigue "construir formas de conservar y significar los recuerdos".