La corrupción en YPFB, una novela negra con toques de realismo mágico

  • La Paz, 17 feb (EFE).- El escándalo de corrupción más grave de la "era Morales" estalló hace menos de un mes con un asesinato y aires de novela negra, pero comenzó a adquirir tintes de "realismo mágico" con la irrupción de rupturas sentimentales y hasta adivinos.

La corrupción en YPFB, una novela negra con toques de realismo mágico

La corrupción en YPFB, una novela negra con toques de realismo mágico

La Paz, 17 feb (EFE).- El escándalo de corrupción más grave de la "era Morales" estalló hace menos de un mes con un asesinato y aires de novela negra, pero comenzó a adquirir tintes de "realismo mágico" con la irrupción de rupturas sentimentales y hasta adivinos.

El asesinato de un empresario destapó en la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) una oscura trama que fue derivando en "culebrón" con el anuncio televisivo del divorcio de los principales protagonistas y con la participación de una "vidente" a la que quieren llamar como testigo en el caso.

Por si fuera poco, el ex presidente de YPFB Santos Ramírez fue recluido, como medida preventiva, en un penal que dirige desde este lunes un jefe policial que resulta ser el ex marido de la mujer de la que pretende divorciarse.

Todo comenzó con el asesinato a finales de enero del empresario Jorge O'Connor, a quien robaron casi medio millón de dólares cuando supuestamente se disponía a entrar a casa de un familiar de Giovanna Navía, quien se había casado en enero con Santos Ramírez.

O'Connor era un alto ejecutivo de Catler Uniservice, empresa participada por capitales argentinos que había obtenido un contrato por más de 86 millones de dólares para construir una planta de procesamiento de gas en el sur del país.

La oposición al presidente Evo Morales, quien ha hecho de la honestidad y transparencia una de las "banderas" de su Gobierno, se apresuró a denunciar que el dinero que le robaron a O'Connor estaba destinado a pagar una "coima" (comisión ilegal).

Poco a poco salió a la luz toda una trama que obligó al Gobierno a intervenir YPFB y a poner al frente de la empresa a Carlos Villegas, una especie de "comodín" de Morales que ha ocupado los cargos de ministro de Planificación y de Hidrocarburos.

Tras su destitución, Ramírez anunció en televisión su intención de divorciarse de Giovanna Navía por el "gran problema" que suponía para él la presunta relación de su familia con el caso de corrupción.

"Qué difícil es juntar los cariños y los amores frente a los principios", llegó a decir el ex presidente de YPFB al anunciar su separación.

Navía mostró su sorpresa ese mismo día por lo que vio decir a su marido en televisión y, sobre todo, porque lo había hecho en vivo y sin avisarla previamente.

La mujer renunció a su inmunidad parlamentaria, es diputada suplente del partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), y además solicitó no ser sometida a presiones ya que está embarazada. Espera gemelos.

El mediático anuncio de su demanda de divorcio no libró a Ramírez de toda sospecha y cinco días después fue enviado al penal de San Pedro en el centro de La Paz, donde probablemente continuará la lectura del libro que ha exhibido en todas sus comparecencias judiciales: "Conversaciones con Dios".

En esa cárcel, va a ser custodiado por el coronel Ernesto Michel, quien también estuvo casado con Giovanna Navía, aunque él alega que hace muchos años que no tiene ningún tipo de relación con ella y que eso no va a interferir en su trabajo.

"Con ella, (desde) más de siete u ocho años atrás que no tengo ninguna relación. Yo soy profesional. Son casi doce años (los) que trabajo en cárceles", alegó el nuevo gobernador del penal de San Pedro.

En medio de todo este enredo, la Fiscalía continúa su investigación y ha hecho público, como prueba contra Giovanna Navía, un manuscrito donde, según los medios, ella anotó frases comprometedoras que la relacionaban con el asesinato de O'Connor.

Sin embargo, la abogada de Navía, Teresa Montaño, explicó a Efe que la nota fue dictada, ni más ni menos, por una vidente de nombre Cristina, que pretenden que sea testigo en el caso.

"La nota nunca supe que hablara de sicarios. Lo que al parecer decía es que: 'el gordo tenía el dinero, el moreno bajó las gradas'. Cosas de ese tipo", dijo la abogada.

Según Montaño, la nota fue escrita por Giovanna más de una semana después del asesinato de O'Connor a dictado de la adivina.

El testimonio de esta "clarividente" ante el fiscal determinará, según la abogada, si "tiene o no facultades psíquicas (sobrenaturales)".