La Cuña Verde de O'Donnell tendrá 1.512 árboles y 47.000 arbustos más en diciembre, cuando acabe la IV fase

Al finalizar las tres fases que faltan, este parque ocupará 110 hectáreas que harán de pantalla acústica a Moratalaz

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El parque denominado 'La Cuña Verde de O'Donnell' tendrá 1.512 árboles de doce especies autóctonas con bajas necesidades de riego, 47.095 arbustos de once tipos diversos y 11,3 hectáreas más hacia el mes de diciembre, cuando concluya la IV fase de su construcción en la que se invertirán casi 5 millones de euros procedentes del Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL), con lo que se hallará en el ecuador de ejecución a falta de completar otras tres fases.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, visitaron hoy las obras acompañados por los concejales de los distritos que se beneficiarán de la inversión --Moratalaz, San Blas, Vicálvaro y Ciudad Lineal--, donde más de 560.000 ciudadanos disfrutarán de un 'pulmón verde' y conseguirán mayor tranquilidad gracias a la pantalla acústica que supondrá esta zona verde frente al ruido del tráfico de la M-30, M-40, Nudo de O'Donnell y R-3.

Aunque el final de los trabajos de esta fase está previsto para diciembre, podría adelantarse si las condiciones climatológicas lo permiten, aunque la plantación no podrá realizarse hasta septiembre. Además, se podrán instalar los 114 bancos, 56 mesas, 105 farolas y cinco fuentes en este espacio, en el que habrá asimismo dos áreas infantiles, dos circuitos para la tercera edad, un circuito biosaludable, un área canina y un auditorio para actos públicos de bajo impacto.

La topografía del terreno permitirá, por otra parte, disfrutar de un mirador con grandes vistas desde el este de la ciudad, que mejorarán aún más cuando se soterre la línea eléctrica que actualmente corta el panorama por la mitad. En la V fase, se construirá también un recinto ferial, y junto al parque habrá un aparcamiento para unas 500 plazas con superficie ajardinada.

En los últimos tres años, desde que comenzó el proyecto, se han realizado 30,5 hectáreas, y se han plantado 4.836 árboles y más de 30.000 arbustos con una inversión superior a los 5,5 millones de euros. Para la fase actual se dará trabajo a 245 personas.

Cuando se completen las siete fases en que se divide la iniciativa, el parque tendrá una superficie similar a la de El Retiro (110 hectáreas) y con él se dará cumplimiento a una demanda histórica de los vecinos de la zona, comprometida además por Gallardón con la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM).

CIUDAD COMPETITIVA Y SOSTENIBLE

"Este proyecto pone de manifiesto la capacidad de Madrid para desarrollar políticas de reequilibrio territorial a través de un uso inteligente del espacio", explicó el primer edil, describiendo esta nueva zona verde como "un lugar para el paseo y la convivencia".

Además, destacó que el aumento de la competitividad de una ciudad, la mejora de la calidad de vida de los vecinos o el reequilibrio territorial no puede realizarse sin pensar a la vez en la sostenibilidad, y consideró "un acontecimiento muy grato ver cómo una espacio degradado e inerme se convierte en un lugar sostenible para la convivencia".

Por otra parte, aseguró que el Gobierno local no se "conformará" con las iniciativas medioambientales puestas en marcha, como este parque o del de Valdebebas, sino que continuará haciendo crecer el patrimonio verde de la ciudad. Asimismo, recordó que en los últimos seis años "se han plantado más de medio millón de árboles, con 126.000 sólo durante la última campaña de plantaciones", y que este año se realizarán 28 proyectos con 40 millones de euros del FEIL.

CON FALDAS Y A LO LOCO

A Botella el viento le jugó una mala pasada. La concejala explicaba que este parque "tendrá un tamaño similar a El Retiro, uno de los más extensos de madrid, y uno de los que van a tener una mejo rvista" cuando el viento le levantó la falda al más puro estilo Marilyn Monroe.

De hecho, Gallardón incluso bromeó con la anécdota --"Vamos a darnos prisa antes de que se repita el 'efecto Monroe'"--, una excusa que le vino muy bien ante sus problemas de garganta, ya que el primer edil se pasó carraspeando toda su intervención, lo que despertó las suspicacias entre la prensa, dado su reciente viaje a México.