Agustín González Acilu se muestra "emocionado" y "muy contento" por la concesión del Premio Príncipe de Viana

PAMPLONA, 13 (EUROPA PRESS)

El músico y compositor navarro Agustín González Acilu se mostró hoy "emocionado" y "muy contento" por la concesión del Premio Príncipe de Viana de la Cultura 2009, "el más importante que puede conseguir un navarro" y que supone un "reconocimiento a una trayectoria seguida diariamente desde 1962".

En declaraciones a Europa Press, González Acilu aseguró que el premio "es todo un honor" y explicó que había conocido la noticia esta misma mañana, a través de una llamada telefónica del consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra, Juan Ramón Corpas. Sin embargo, aseguró que el "verdadero premio" de un músico "es escuchar su obra, porque es entonces cuando hay una reflexión crítica sobre ella".

El músico, nacido en Alsasua en 1929, agradeció especialmente el apoyo recibido por la Fundación Ars Incógnita, que había presentado su candidatura al premio, porque "ha dependido mucho del trabajo previo que han realizado ellos", "que conocen la música en general y saben como trabajo yo", por eso, añadió, "también me alegro por ellos".

También se refirió al resto de candidatos que optaban al premio en la edición de este año, porque "ellos también se lo merecen" y reconoció que no le había sorprendido mucho, porque ya se conocía entre los finalistas.

El músico y compositor navarro, Premio Nacional de Música en 1971, señaló que todavía no le había dado tiempo, "ya que el teléfono no ha parado de sonar en toda la mañana", ni a pensar qué dirá en su discurso, una vez recogido el galardón, pero adelantó que seguramente realizará un recorrido por su trayectoria y su obra, que se caracteriza, a su juicio, por ser siempre "un trabajo en proceso".

Su carácter, resaltó, le ha exigido "una gran disciplina no sólo en el hacer sino también en el pensar", y no le impide seguir trabajando "todos los días" a sus 80 años. Actualmente trabaja en una ópera y una cantata sobre Epicuro, "que ya la tengo bastante dominada".

Por último, aseguró que el día que reciba el premio, será "seguro muy especial", además de "curioso", ya que en el Monasterio de Leyre, donde tradicionalmente se celebra el acto de entrega, González Acilu trabajó durante meses en los años 70 y 80. "Por eso también me encantará volver allí, donde preparaba mis cursos de conservatorio y algunas de mis primeras obras", dijo.