Aung San Suu Kyi podría ser condenada a cinco años de cárcel por violar el arresto domiciliario

RANGÚN, 14 (Reuters/EP)

La histórica dirigente opositora birmana Aung San Suu Kyi podría enfrentarse a una condena de hasta cinco años de cárcel después de que las autoridades le hayan acusado de violar los términos establecidos para su arresto domiciliario, concretamente por permitir que un estadounidense permaneciera un par de días en su residencia, según anunció hoy su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND).

Suu Kyi --que lleva 13 de los últimos 19 años bajo arresto domiciliario, el último de los cuales comenzó en mayo de 2003 y debería expirar el próximo 24 de mayo-- fue trasladada esta mañana al penal de Insein, en Rangún, a la espera del juicio por los nuevos cargos, que comenzará el próximo lunes, según explicó un portavoz de la LND.

El portavoz también explicó que la dirigente opositora ha sido acusada en virtud de la Ley de Salvaguardia del Estado frente al Peligro de Elementos Subversivos, que prevé penas de entre tres y cinco años de cárcel para los detenidos que "violen las restricciones que se les impongan".

Según la LND, este proceso forma parte de un plan de la Junta Militar para apartar a la líder opositora, de 63 años de edad, de las elecciones generales de 2010. Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991, ganó las elecciones de 1990, pero el Ejército --que gobierna el país desde 1962-- le impidió asumir el poder.

Los cargos están relacionados con el incidente protagonizado por el ciudadano estadounidense John William Yettaw, el cual, según los medios de comunicación del Estado, fue detenido el pasado 6 de mayo mientras nadaba en el lago aledaño a la residencia de Suu Kyi y quien declaró que había pasado dos días junto a ella este mismo mes.

El norteamericano se reunió ayer con representantes de la Embajada de su país, pero no han transcendido apenas los motivos de su actuación. "No podemos comentar nada, no nos dio ningún detalle", afirmó el portavoz de la Embajada, Richard Mei said.

Al parecer, la de la semana pasada era la segunda vez que Yettaw --a quien los medios estatales birmanos describen como un estudiante de Psicología de 53 años de edad residente en Missouri-- intentaba encontrarse con Suu Kyi en su residencia.

El abogado de la líder birmana, Kyi Win, ha afirmado que Yettaw lo intentó en 2008, pero desistió. En esta segunda ocasión, se decidió a hacerlo y la opositora le pidió que abandonase las instalaciones, pero él lo rechazó. "Dijo que estaba muy cansado y que quería descansar, pero ella se lo suplicó", señaló el letrado a Voces Democráticas de Birmania (DVB). Finalmente, Yettaw "pasó la noche en la planta baja".

ESTADO DE SALUD

Maran Turner, directora ejecutiva de la organización Freedom Now, la organización que ha asumido la defensa en el exterior de Aung San Suu Kyu, aseguró ayer a Europa Press que la veterana líder opositora sufre actualmente graves problemas de salud. "Tiene una extrema deshidratación, alta presión arterial, no come, no bebe", explicó. Su médico personal, Phone Mo Ei, fue detenido la semana pasada por motivos que la Junta no ha explicado, y su asistente, Tin Myo Win, recibió el lunes permiso para atenderla.

"Está un poco mejor, permanece estable, pero su médico sigue detenido y no es seguro que siga recibiendo tratamiento", afirmó Turner. "Si no se le garantiza tratamiento médico, su salud volverá a deteriorarse", advirtió. Por ello, añadió, Freedom Now ha pedido su "inmediata liberación para que pueda recibir la atención médica que necesita".