Bernardo Atxaga cree que la literatura "debe hacer reaccionar" y contribuir a que la gente "sea cada vez más sensible"

El escritor vasco ha buscado "un choque" en sus lectores con 'Siete casas en Francia', una historia trágica contada "como en broma"

SANTANDER, 12 (EUROPA PRESS)

Bernardo Atxaga ha buscado en su última novela, 'Siete casas en África', ambientada en el Congo de principios del siglo XX, provocar un "choque" en los lectores a través de una "historia de hechos trágicos contada como si nada, como en broma". Y es que para el escritor "la música de queja, de crítica" es hoy en día "inaudible para la gente" y "no reaccionamos de la manera en que la literatura debe hacer reaccionar", porque uno de sus objetivos es contribuir a que "la gente sea cada vez más sensible".

Atxaga, que presenta hoy esta obra en Santander, dentro del ciclo '+Que palabras' del Casyc, explicó en una rueda de prensa previa que eligió el Congo para situar la historia porque, a diferencia de la Alemania nazi, por ejemplo, lo que ocurrió allí en tiempos del rey de los belgas, Leopoldo II, "permanece intacto".

Así, mientras los hechos "monstruosos" que sucedieron en Alemania "están juzgados por la historia y por la sociedad" y se ha ido "contra los culpables", no ha ocurrido lo mismo con algo "equivalente" como fue "el genocidio" del Congo y lo que vivió ese país, ni con la figura de Leopoldo II, que sigue contando en Bélgica con plazas y monumentos dedicados.

Algo parecido a lo que sucede en la actualidad, que "ocurren muchas cosas, pero no somos sensibles a ellas", señaló el escritor, que en esta novela ha querido alejarse de "todo tipo de crónica o de historia". "Es mucho más una fábula que un documento", dijo.

"Un documento no podría hacerlo y tampoco me interesa demasiado", precisó Atxaga, que sí tenía la "ambición" de "cómo explicar el mundo a través de una historia".

Por eso, su proceso de documentación sobre esta historia ha sido "mental", pese a haber una "base de datos y referencias", pero su objetivo es "construir una fábula que vaya en otra dirección distinta al documento". Pero "no es una fábula con moraleja", porque las que la tienen "son breves". "Hay una relación directa entre extensión narrativa y simplicidad del mensaje", mientras que una novela tiene "multiplicidad de mensajes" apuntó.

REUNIENDO "CABOS"

Atxaga (Asteasu, Guipúzcoa, 1951), Premio Nacional de Literatura 1989, consideró que, dentro de la obra literaria de un escritor, un nuevo libro es "una respuesta a otra anterior, o es un ajuste".

En el caso de 'Siete casas en Francia', ha ido reuniendo "cabos" de algunas de sus obras, como el cuento 'Pirpo y Chamberlain asesinado', que también narra un hecho trágico "rozando la broma, el juego", poemas de "humor negro", como 'Canción tonta', o la historia "grotesca" de su novela 'Charlot y los monos', hasta llegar este libro que, "conceptualmente es lo mismo", explicó.

Antes, había cerrado ya una trayectoria con los libros de 'Obaba', una de sus obras más reconocidas, y le "parecía que no tenía más que decir sobre este asunto", por lo que buscó entre sus escritos anteriores "un cabo del que tirar y seguir".

En cuanto al título de su nueva novela, se basa en una mujer que aparece en ella y que escribe a su marido, un teniente, pidiéndole que siga en el Congo para que puedan conseguir su "séptima casa en África". Además, al final "tiene un sentido añadido que no puedo revelar", señaló.

Haciendo un paralelismo con la llamada 'Belle époque', que sólo lo fue para una pequeña parte del mundo, mientras otros, tenían que "morir y ser explotados", Ataxaga defendió que la literatura debe entrar "ahí a saco".

'Siete casas en Francia' se ha publicado al mismo tiempo en los cuatro idiomas oficiales de España: castellano, vasco, catalán y gallego, lo que ha supuesto un "trabajo tremendo", según el escritor, además de un "gesto", dijo.