El Tribunal que juzga a Suu Kyi rechaza la mayor parte de los testigos de la defensa

RANGÚN, 27 (Reuters/EP)

El tribunal de Birmania que juzga a la líder opositora Aung San Suu Kyi rechazó este miércoles la mayor parte de los testigos que ha presentado la defensa, en lo que la oposición interpreta como una nueva maniobra para sabotear la defensa en un proceso en el que la premio Nobel de la Paz podría ser condenada a cinco años de cárcel.

El tribunal sólo aceptó uno de los cuatro testigos presentados por el equipo de defensa de Suu Kyi, el abogado Kyi Win, quien ofrecerá su testimonio mañana, jueves, cuando se retome el juicio. En cambio, la Fiscalía pudo contar con 23 testigos, aunque sólo llamó a declarar a 14.

"Es muy injusto", expresó Nyan Win, uno de los abogados de Suu Kyi, después de que se cerrara la sesión de hoy del juicio, que se está celebrando en la cárcel de alta seguridad de Insein de Rangún. "Si el juicio va a esta velocidad, podemos esperar un veredicto el viernes", añadió.

La oposición cree que el juicio no es más que una farsa para mantener bajo detención a la carismática líder de la Liga Nacional para la Democracia (LND) durante las elecciones que la Junta Militar ha prometido organizar en 2010, después de casi medio siglo de gobierno militar. Suu Kyi, ha permanecido encerrada durante más de 14 años de los últimos 20.

La líder opositora, de 63 años, está acusada de violar las condiciones de su arresto domiciliario por permitir que un estadounidense que irrumpió en su casa por sorpresa, John Yettaw, se quedara dos días en su domicilio. Yettaw, de 53 años, llegó a nado a la casa de Suu Kyi el pasado 4 de mayo porque, según dijo, tuvo un sueño en el que vio que la vida de la opositora estaba en peligro.

Suu Kyi ha negado los cargos y asegura que en un principio no tuvo conocimiento de la llegada de Yettaw a su casa, pero que después fue informada por uno de sus asistentes. Ayer, en una declaración escrita enviada al tribunal, Suu Kyi culpó del incidente ocurrido en su casa a un fallo de seguridad.

Asimismo, destacó que ningún funcionario ha rendido cuentas. "Es una medida en un solo sentido para tomar acciones legales contra mí. Por la presente, sostengo que no he cometido las ofensas imputadas por la Fiscalía", dijo Suu Kyi en la declaración, que fue difundida por su partido.

Los activistas creen que un veredicto de culpabilidad contra Suu Kyi es inevitable, en un país donde más de 2.000 prisioneros políticos están entre rejas y donde los tribunales aplican la ley según conviene a los generales.

"Estaba claro desde el principio que Aung San Suu Kyi no iba a tener un juicio justo", dijo un activista de la Red Alternativa ASEAN de Birmania (ALTSEAN, por sus siglas en inglés), Debbie Stothard. Según Stothard, los testimonios de los testigos de la defensa "habrían expuesto la ausencia de lógica y racionalidad en estos cargos". El tribunal no ha dado ninguna razón para no aceptar a los testigos.

EXPIRA EL ARRESTO DOMICILIARIO

Por otro lado, unos 250 miembros de la LND se concentraron en sus antiguas oficinas para homenajear a Suu Kyi, cuando se cumplen seis años de su condena de arresto domiciliario, que expira hoy. Aunque las autoridades ya han levantado el arresto domiciliario, la líder opositora deberá permanecer en la cárcel hasta que se conozca el veredicto del actual juicio, del que hoy es el octavo día.

Además, hoy se cumplen 19 años de la victoria del LND en los comicios generales que se celebraron en 1990, cuyos resultados no fueron reconocidos por el régimen. Birmania está controlada por una Junta Militar desde 1962. Aung San Suu Kyi ganó las últimas elecciones pluripartidistas en 1990 con su LND, pero los resultados fueron ignorados por la Junta y ella fue confinada a arresto domiciliario.

Los seguidores de Suu Kyi protagonizaron una concentración pacífica en Rangún en la que liberaron pájaros. "Pedimos la inmediata e incondicional puesta en libertad de todos los presos políticos", manifestó el miembro de la LND U Ohn Kyaing a la multitud concentrada en las antiguas oficinas del partido, ahora un edificio destartalado, mientras agentes de la policía secreta vigilaban de cerca y hacían fotos a los presentes.

Anoche, desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió la liberación "inmediata e incondicional" de Suu Kyi. "La detención prolongada de Aung San Suu Kyi, el aislamiento y la escenificación de un juicio basado en acusaciones espurias arroja serias dudas sobre la voluntad del régimen de Birmania de ser un miembro responsable de la comunidad internacional", dijo Obama en una declaración.

Este mismo día, el secretario general de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), el tailandés Surin Pitsuwan, dijo que la detención de Suu Kyi ha perjudicado la imagen de la organización regional y ha tensado su política de diplomacia discreta.

Aunque subrayó que la ASEAN no quiere interferir en los asuntos internos de ningún Estado miembro, dijo que "cuando esos asuntos afectan a la eficacia, el perfil y la confianza en la organización, tiene que manifestar" su preocupación. "Este es un tema que también afecta a la imagen de la ASEAN y sus intereses colectivos", agregó, en declaraciones a la prensa, al margen de la cumbre ministerial ASEAN-Unión Europea.

"ENVIADO DE DIOS"

El estadounidense Yettaw, que está siendo juzgado por violar las leyes de inmigración del país, nadar en un lugar prohibido y romper la ley de seguridad que protege al Estado de los "elementos subversivos", testificó hoy durante tres horas.

Durante su testimonio, reiteró que había tenido una "visión" en la que Suu Kyi era asesinada por "terroristas" y que había querido advertírselo a ella y al Gobierno. "Dios me envió a avisarla", dijo Yettaw en varias ocasiones durante la sesión, según el abogado Nyan Win.

Según Suu Kyi, no alertó a las autoridades de la presencia de Yettaw, una vez estuvo al tanto de ella, por temor a que fuera arrestado. "Mis colegas políticos están cumpliendo largas condenas de prisión sin ninguna consideración ni protección legal. Yo le permití tomar refugio temporal en mi convencimiento político de que no voy a empujar a nadie a prisión", dice su declaración.

"No importa quiénes sean los intrusos y cuáles sus motivos, sólo lo hice por mi convicción política", añadió. Dos mujeres que viven en el domicilio de la líder opositora, Daw Khin Khin Win y Ma Win Ma Ma, están sometidas a las mismas medidas de seguridad y también están siendo juzgadas.