Gibson cree que "con una derecha un poco más magnánima" España avanzaría "más deprisa" y niega que haya "odio"

Resalta la importancia de que el país avance "porque tiene un futuro tremendo" como "puente" entre Oriente y Occidente

VALLADOLID, 14 (EUROPA PRESS)

El hispanista Ian Gibson aseguró hoy que con "una derecha" que fuera "un poco más magnánima" España avanzaría "más deprisa", algo que a su juicio no sucede ya que el PP acusa a quienes buscan los "muertos" de reabrir la herida cuando esta no se ha cerrado.

Gibson, quien ofreció hoy en Valladolid una conferencia en el Paraninfo de la Universidad, que estaba lleno, puso de manifiesto que los "ganadores" de la Guerra Civil tuvieron 40 años para recuperar a sus muertos mientras "los otros" no podían acercarse a las fosas, aspecto que consideró "injusto".

"No he visto odio en ningún sitio, en absoluto", recalcó el hispanista de origen irlandés antes de reconocer que sí existe deseo de justicia pero no de "reabrir heridas", como sucede, apostilló, en Alicante, último reducto de la Guerra y donde se quiere elevar un monumento en recuerdo de lo acontecido frente a la "oposición" del PP.

Tras preguntarse si "tan difícil es" apoyar una medida de esa naturaleza, más cuando la "derecha", en este caso, "se dice católica", Gibson no descartó que los partidos sean responsables de alimentar ese "odio" al respecto de la Memoria Histórica y reiteró que, con "magnanimidad", no sería "tan difícil" décadas después.

Asimismo, reconoció no conocer el caso del homenaje previsto y cancelado en recuerdo del maestro republicano Dióscoro Galindo, natural de la localidad vallisoletana de Ciguñuela y cuyos restos podrían estar enterrados junto a los del poeta Federico García Lorca, el banderillero Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, fusilados en la madrugada del 19 de agosto de 1936, pero resaltó que las personas que creen en la democracia y en la "moderación" deben de apoyar estos actos y que todas las personas tienen que "contribuir al diálogo".

A su juicio España, que aún vive las "secuelas" de la Guerra Civil, disfruta de "más libertades" de las que "nunca jamás" ha tenido, por lo que el país, pese a los "conflictos políticos", atraviesa por un "gran momento", punto en el que resaltó la importancia de que España avance "porque tiene un futuro tremendo", entre otros, como "puente" entre Oriente y Occidente.

El hispanista, quien se mostró partidario de la moderación y opositor al maniqueísmo, puso de manifiesto la necesidad de un "sistema de pesos y contrapesos", por lo que de nuevo pidió una "oposición leal" que contribuya al desarrollo y avance del país y que asuma su responsabilidad en asuntos en los que también, en su opinión, la tuvo como el "tema del ladrillo".

Pero pese a los avances alcanzados después de "muchísimos años", Ian Gibson apuntó a aspectos como la falta de civismo como asignatura pendiente de una sociedad en la que "queda mucho por hacer" y cuya calidad, apuntó, se mide en función de los servicios que presta su Biblioteca Nacional: en el caso de la de España, de "altura internacional" pero "demasiado" a merced de cambios políticos.

MACHADO Y LA CULTURA COMO SALVACIÓN

El hispanista, quien confesó que siempre quiso que quería vivir y participar en la vida de España, país donde se siente "muy feliz", destacó hoy, con motivo del 70 aniversario de la proclamación de la II República, que España no es "esencialmente monárquica", por lo que podría haber una III República aunque, hasta ese momento, se puede ser "republicano y de Juan Carlos".

Gibson, quien durante su conferencia se acercó a la figura del poeta Antonio Machado y a su familia, sus raíces, su actividad, su "sufrimiento" y "valentía" durante la contienda, aseguró que es "triste" pensar en una persona como el dramaturgo, quien "dio todo" por la libertad y por una visión de España y de Europa.

En esta línea y tras resaltar que el país "ha vuelto al seno de Europa" después de "muchísimos sacrificios", tal y como deseaban Machado "y su generación", recordó que el poeta sevillano fue "un viejo republicano" de Azaña, de Izquierda Republicana pero no "antimarxista", que consideraba que en la cultura estaba la salvación si esta existía.