Las empresas de inserción social creen abusivo el retraso en el cobro de subvenciones

  • Burgos, 23 may (EFE).- El presidente de la Federación Castellanoleonesa de Empresas de Inserción (FECLEI), Miguel Santos, considera "un abuso" el retraso de las administraciones en el abono de subvenciones a organizaciones sin ánimo de lucro.

Las empresas de inserción social creen abusivo el retraso en el cobro de subvenciones

Las empresas de inserción social creen abusivo el retraso en el cobro de subvenciones

Burgos, 23 may (EFE).- El presidente de la Federación Castellanoleonesa de Empresas de Inserción (FECLEI), Miguel Santos, considera "un abuso" el retraso de las administraciones en el abono de subvenciones a organizaciones sin ánimo de lucro.

En una entrevista concedida a Efe, Santos asegura que es habitual que ese retraso sea de varios meses, aunque en muchas ocasiones llega a superar un año.

Ha puesto el ejemplo de algunos convenios que se ven "obligadas" a firmar estas organizaciones "que tienen que tragar" con cláusulas por las que reciben un adelanto del 70% de la ayuda y dejan el 30% para recibirlo una vez justifican que se ha realizado el gasto.

Ha asegurado que en la práctica el 70% llega muchas veces en septiembre u octubre para programas que se realizan durante todo el año, mientras el 30% restante no se recibe hasta marzo o abril porque es entonces cuando las administraciones comprueban la justificación del gasto.

Santos ha explicado que el retraso en el cobro de las subvenciones obliga a estas organizaciones a asumir unos costes financieros que limitan su capacidad de actuación y pueden llegar a provocar su "colapso" por falta de liquidez.

Sólo en la provincia de Burgos, Santos estima que los costes financieros anuales que soportan las asociaciones sin ánimo de lucro dedicadas a fines sociales puede rondar los 150.000 euros anuales.

De hecho, en este momento no se trata sólo de asumir el coste financiero, sino de las enormes dificultades para conseguir el crédito, lo que, según el presidente de FECLEI, obliga a que sean los trabajadores los que dejen de cobrar durante meses para "financiar el retraso de la administración".

Para Miguel Santos, se trata de una situación "muy grave" y que "seguramente no es culpa de nadie en concreto, sino de una mala organización que debería cambiarse para asegurar que los programas que realizan estas organizaciones pueden llevarse a cabo".

En este sentido, ha señalado que en ocasiones se considera a estas organizaciones simples brazos ejecutores de políticas sociales que dependen de las administraciones, cuando "realizan una función necesaria y tendrían que establecer una relación de colaboración y no de dependencia de las administraciones".