Unos 200.000 civiles están atrapados en la zona de conflicto, según Oxfam

El CICR entra en Buner por primera vez desde el comienzo de los enfrentamientos

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La organización Oxfam International calcula que hay unos 200.000 civiles atrapados en las zonas de conflicto de la Provincia de la Frontera Noroeste, en el norte de Pakistán, y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) entró hoy en una de esas zonas, el distrito de Buner, por primera vez desde que comenzaron los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los milicianos talibán.

Según el CICR, más de 500.000 personas han huido de las zonas de conflicto de la Provincia de la Frontera Noroeste en los últimos días. Oxfam International precisó que hay 360.000 desplazados ya registrados en campamentos y centros especiales y que otros 200.000 están de camino. Éstos se suman a las más de 500.000 personas que han tenido que abandonar sus casas desde agosto de 2008 por los combates que surgieron entonces.

El CICR dijo en un comunicado que entregó medicinas y material quirúrgico al principal hospital de Buner y que espera poder proveer de más asistencia a la población civil que permanece en el distrito en los próximos días, aunque dijo que esto esto dependerá de las garantías de seguridad que le ofrezcan las partes en liza.

"Hemos ido a Buner en cuanto hemos podido", aseguró el coordinador médico del CICR en Pakistán, el doctor Bart Janssens. "Se pueden ver las cicatrices de los recientes enfrentamientos. No hay electricidad ni agua potable, la mayoría de las tiendas están cerradas, los productos escasean en el mercado y las calles están vacías", manifestó.

El CICR está trabajando con la Media Luna Roja de Pakistán para ofrecer refugio, alimentos, agua, servicios sanitarios y atención médica a los desplazados en los distritos de Malakand y Suabi. Asimismo, está atendiendo las necesidades de quienes permanecen en Buner, Swat y Bajo Dir.

Oxfam, por su parte, calcula que hay unos 200.000 civiles atrapados en zonas donde continúan los combates y a las que los trabajadores de ayuda humanitaria no tienen acceso. En las últimas semanas, decenas de civiles han muerto o han resultado heridos y varios miles se han quedado sin casa o sin su medio de vida.

Por ello, pidió a todas las partes que eviten causar daños a las personas no combatientes y que permitan que los cooperantes puedan llegar con seguridad hasta donde están los civiles.

"UNA AVALANCHA DE FAMILIAS"

Oxfam señaló en un comunicado que ha empezado a dar asistencia de emergencia a unas 175.000 personas que precisan de ella con urgencia. "Estamos viendo una avalancha de familias que llegan de la zona de conflicto trayendo los enseres que pueden llevar", declaró la directora de la ONG en Pakistán, Neva Jan, que advirtió de que la escasez de agua y la falta de instalaciones sanitarias acarrea el riesgo de que surjan enfermedades.

Esta organización está ofreciendo artículos y servicios básicos no sólo a los desplazados que ahora viven en campamentos, sino también a quienes se alojan con familias que les acogen. Sobre estos últimos, Jan dijo que, "aunque son menos visibles, representan tres cuartas partes de los desplazados", por lo que hay que "asegurarse de que no están desatendidos".