El Real Madrid y el Barça cumplen con el trámite y golean al Granada y al Villarreal


lainformacion.com|
  • El Real Madrid sigue dependiendo de sí mismo tras golear a un equipo descendido y sin alma. Un doblete de James y otro de Morata destrozan al Granada.

  • Messi, con doblete, Suárez y Neymar bastaron para darle una importante victoria al Fútbol Club Barcelona frente al Villarreal (4-1).

James Rodríguez, eufórico tras uno de sus goles en Los Cármenes.

James Rodríguez, eufórico tras uno de sus goles en Los Cármenes. Getty Images.

El Barça sigue a la caza del Real Madrid, que ayer cumplió con el trámite metiendo cuatro goles al Granada. Los azulgranas hicieron lo propio con el Villareal, que encajo también cuatro goles, aunque fue capaz de meter uno en la portería de los catalanes.

El Madrid se agarró a la efectividad de James Rodríguez y Álvaro Morata --ambos firmaron un doblete-- para saldar positivamente su visita a Los Cármenes (0-4) en un partido resuelto a los diez minutos que da licencia a los blancos a seguir dependiendo de sí mismos para conquistar el título de Liga.

El equipo de Zinédine Zidane dejó sentenciado el compromiso en apenas dos zarpazos auspiciados por la inspiración de James. El colombiano marcó un doblete en un santiamén y desechó cualquier posible respuesta de los locales, muertos mentalmente tras una temporada que les ha llevado de vuelta a Segunda División cinco años después.

Igual que ocurrió en Riazor hace unas semanas, el Madrid tardó un instante en golpear en la mandíbula de su oponente. En esta ocasión el directo llevó la firma de James, que encontró en Lucas Vázquez un socio de muchos quilates. El canterano gallego se hartó de reclamar los focos en el acto inicial.

Su efervescencia la aprovechó el cafetero, más que solvente cuando Zidane decide echar mano del 'plan B'. La también llamada 'segunda unidad' dio la cara como ya hiciese en Eibar, Leganés o A Coruña. Los teóricos suplentes no juegan, se exhiben, y resuelven la maraña porque saben que de fondo yace el título que tanto añoran.

James prolongó la fiesta con el 0-2, sentenció al equipo de Tony Adams, e hizo bueno un servicio del 'olvidado' Coentrao, que volvió a sentirse futbolista este sábado en el estadio nazarí. El portugués brindó en bandeja el segundo en su cuenta con un centro que James no dejó escapar con la testa. Ochoa, que la tocó, estuvo cerca de impedir el tanto.

Las goles se sucedieron con más facilidad que las propias ocasiones. Esa es la grandeza de un Real Madrid que en un despiste te pinta la cara de arriba a abajo. Esta vez le tocó a Morata, que demostró su hambre con un doblete en cinco minutos. El ariete madrileño, en la picota esta semana por su supuesto flirteo con Simeone, firmó el 0-3 con un trallazo sensacional.

Y acto seguido, tras caracolear a la zaga andaluza, Morata fusiló a Ochoa para colocar el 0-4, el que a la postre fue el resultado definitivo. El Granada, por su parte, había dejado de emitir señales de vida desde el segundo gol de los blancos. El trámite estaba superado para un Real Madrid que dedicó la segunda parte a jugar con el tiempo.

Lo intentó Benzema, que entró en los minutos finales, y también Isco, que no fue titular porque será protagonista en la batalla del Calderón, pero el 0-4 no se movió por más que se empeñasen los de Zidane. Hasta Danilo la tiró a la madera a la jora de partido y Hongla, inexplicablemente, la lanzó fuera con todo a su favor.

El Real Madrid salió de Granada sin rasguños, con tres puntos más que sencillos y con la sensación de que deberá ganar todo lo que queda si no quiere ilusionar a un Barça que le obligará a no fallar si los merengues quieren levantar su primera Liga en las últimas cinco temporadas.

El Barça no pierde la oportunidad

Mientras, Messi, con doblete, Suárez y Neymar bastaron para darle una importante victoria al Fútbol Club Barcelona frente al Villarreal (4-1), en partido correspondiente a la jornada 36 de LaLiga Santander, en su particular pelea por la consecución final del título frente a un Real Madrid que no puede aflojar el ritmo dada la insistencia de su rival.

El Barça golpeó primero en la particular lucha que tiene con el Real Madrid por lograr el título de la liga. En el partido ante el rival más fuerte que le quedaba por disputar, el Barcelona no se amilanó y, gracias a la MSN -Messi, Suárez y Neymar-, logró sacar un partido adelante que podía haber terminado de manera muy distinta.

Primero Neymar, reencontrándose con el gol tras diez jornadas, luego Messi, con la enésima maravilla que ha salido de sus pies, y por último Suárez, con rabia contenida y tropezándose, golpearon la férrea defensa visitante, que solo puso contra las cuerdas a los culés durante 15 minutos, lo que hubo de tiempo entre el empate a uno de Bakambú y el 2-1 de Messi al borde del descanso.

Con el resultado, el Submarino Amarillo se aleja un punto más de la cuarta posición, que le hace virtualmente abandonar sus opciones de asaltar el último puesto que da acceso a la 'Champions', que sigue ostentando el Sevilla, seis puntos por encima cuando restan todavía seis puntos por jugar.

El partido comenzó muy táctico, con los dos equipos tanteándose sin generar peligro real ni pasar de la medular. Con el paso de los minutos, el Barça fue imponiendo su juego, haciéndose con el dominio de la posesión, pero cometiendo errores graves en la salida del balón que psuieron en peligro a Ter Stegen. Aunque los de Fran Escribá tampoco se sintieron cómodos jugando desde atrás, generaron ocasiones por los fallos culés en los últimos metros.

El partido se desató a partir de una mano involuntaria pero clara de Álvaro González. Ese hecho suscitó la primera gran ocasión del encuentro en un saque de falta pintiparado para Messi, en la frontal del área y centrado. Sin embargo, el argentino, que ya le marcó de esta forma al equipo amarillo en el partido de ida en el Estadio de La Cerámica, se ocupó más de colocar el balón que de darle con potencia, y Adrián Fernández se hizo con el esférico fácilmente.

Sí logró batirle Neymar un minuto después, en el 21 y en situación dudosa por fuera de juego, desde el centro del área, con un disparo sutil hacia la derecha de la portería. Es el primer gol del delantero brasileño en LaLiga Santander desde la jornada 29, cuando le marcó al Granada en Los Cármenes.

Pero el Villarreal no se vino abajo, y se fue a buscar el empate desde la reanudación del juego. A la media hora de juego, un pase en profundidad de Roberto Soldado dejó la vía libre para que el congoleño Bakambu marcara a placer tras superar en velocidad a Gerard Piqué, que se equivocó en la marca y solo pudo verle la matrícula al batir a Ter Stegen por el centro.

Tras el empate, la primera parte se aceleró y llegaron dos ocasiones claras, una para cada equipo, con sendos cabezazos de Piqué y Soldado que se desviaron. Pero fue al borde del descanso cuando los culés consiguieron volver a adelantarse. Messi caracoleó, se llevó a varios rivales y se sacó un zurdazo desde la frontal para fusilar al meta visitante. Si bien es cierto que el disparo se vio desviada por la zaga del 'Submarino'.

Suárez da la tranquilidad

La segunda mitad arrancó como terminó la primera, con los de Luis Enrique controlando el partido, pero un Villarreal bien plantado, que supo hacer daño en las ocasiones a la contra que se le presentaban. Pero eran los locales los que golpeaban con mayor rotundidad, con un potente disparo de Messi que paró Adrián.

Pero fue Luis Suárez, el tercero de la MSN, el que dio la tranquilidad a Luis Enrique. El uruguayo se sacó un chut potente que batió al meta visitante cuando mejor estaba jugando el Villarreal. A trompicones, consiguió zafarse del defensor rival y se plantó escorado para no perdonar el tercero de la tarde.

Todavía quedaba un gol por llegar en el Camp Nou. Una mano de Jaume Costa en el área provocó un penalti que el máximo artillero blaugrana no desaprovechó. Con un disparo 'a lo Panenka' batió a un Andrés Fernández que, hasta este partido, solo había tenido que sacar 28 veces el balón de su portería.