Virosque se siente "defraudado" con la plantilla y advierte de que si no acuerdan otro convenio acudirá a los tribunales

VALENCIA, 6 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Cámara de Comercio, Arturo Virosque, afirmó hoy que se siente "muy defraudado, como empresario y como persona", con la actitud mostrada por los trabajadores de la institución al oponerse a su intención de cerrar en agosto, al tiempo que advirtió de que "si no se llega a un acuerdo para firmar un nuevo convenio, se denunciará a magistratura de trabajo --juzgados de lo social--, porque con el convenio actual no se puede trabajar", subrayó.

Virosque, en declaraciones a Europa Press, valoró el respaldo mostrado hoy por el Comité Ejecutivo de la Cámara a su gestión en el "conflicto que ha surgido recientemente con los trabajadores" respecto al periodo vacacional, al considerar que la organización del trabajo en esta institución es "potestad" de su presidente.

El máximo dirigente de la Cámara aseguró estar "muy tranquilo" tras recibir el apoyo del Comité Ejecutivo, aunque se mostró escéptico respecto a la posibilidad de que el comité de empresa alcance mañana un acuerdo con la secretaria general para cerrar durante el mes de agosto, puesto que, a su juicio, "los trabajadores están muy crecidos".

"La secretaria va a decirles que no podemos trabajar con este convenio, porque está desfasado y permite que todos los trabajadores quieran venir unos días en agosto para cogérselos luego a su conveniencia y ausentarse durante puentes o en distintos momentos del año", explicó Virosque, quien resaltó que este hecho provoca "un problema de absentismo enorme".

Virosque estimó "lamentable" y "de vergüenza" que "en estos momentos de crisis y paro, los trabajadores sigan empeñados en adelantar las vacaciones", dado que supone "algo muy doloroso" y que "supondría no poder aumentar nunca los salarios ni hacer nada más".

"En agosto voy a cerrar, y nadie puede decir que no se pueda cerrar porque esto es un cachondeo", sentenció. "Así es imposible trabajar, y si no tengo razón es que ha cambiado el mundo y me tendré que marchar y se acabó", dijo.

Por último, consideró "una tomadura de pelo" que los trabajadores de la institución le acusen de haber "realizado 'una mala gestión' durante estos años". "En la empresa había una deuda enorme y estaban sin cobrar, y gracias a mi llegada pudieron cobrar, tienen garantizado el puesto de trabajo y un fondo de pensiones", defendió Virosque, quien recordó que el pasado año tomó la decisión de que "todo el personal tenía que cobrar mil euros como mínimo".