ÚLTIMA HORA 13:51 Un avión con medio centenar de pasajeros se estrella en el norte de Pakistán al poco de despegar

La creatividad urbana pretende dignificar al "cartonero" en Buenos Aires

  • Buenos Aires, 22 mar (EFE).- Con el sugerente lema de "Todos somos cartoneros", el colectivo español Basurama mostró en Buenos Aires que la creatividad urbana permite dignificar al recolector de cartones y papeles, así como reflexionar sobre el reciclaje.

La creatividad urbana pretende dignificar al "cartonero" en Buenos Aires

La creatividad urbana pretende dignificar al "cartonero" en Buenos Aires

Buenos Aires, 22 mar (EFE).- Con el sugerente lema de "Todos somos cartoneros", el colectivo español Basurama mostró en Buenos Aires que la creatividad urbana permite dignificar al recolector de cartones y papeles, así como reflexionar sobre el reciclaje.

Tras pasar por otras ciudades americanas, el proyecto Residuos Urbanos Sólidos recorrió esta semana los paseos más representativos de la capital argentina, que desde la década pasada es uno de los mayores ejemplos de la conflictividad social en Latinoamérica por la proliferación de los cartoneros.

El proyecto de Basurama gira en torno a la "transformación temporal" de distintos espacios urbanos mediante "construcciones creativas" de cartón a gran escala que han levantado en el barrio de La Boca y en la histórica Plaza de Mayo, entre otros rincones porteños.

Además de los miembros del colectivo español, participó un equipo de trabajo formado por estudiantes de arquitectura, arte y diseño, pero sin cerrar las puertas a la intervención de los vecinos y transeúntes que se acercaron interesados por estas acciones.

Basurama es un colectivo formado hace siete años en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, y desde entonces, a través de diferentes intervenciones relacionadas con la sociedad de consumo y la producción "frenética", se ha convertido en un foro de discusión sobre la reutilización de la basura en todos sus formatos.

Los cartoneros, que a diario llegan a miles a Buenos Aires, han pasado a ocupar un lugar protagonista "a nivel medioambiental por el importante valor en la separación de residuos", explicó a Efe Rubén Lorenzo, uno de los miembros del colectivo.

"En cada ciudad el proyecto es diferente porque cada una tiene una problemática" y en este caso el objetivo es "dignificar el trabajo" de los cartoneros, agregó.

Al mismo tiempo se trata de crear una conciencia de reciclaje en los ciudadanos a través "de una plataforma muy directa, en la que puedan interactuar" en las jornadas de creatividad con residuos, apuntó.

Lorenzo dijo que esto sirve además "para impulsar la separación de los residuos en origen, que deberíamos hacer todos desde nuestras casas, pero que no lo hacemos".

Además de las jornadas, se ha llevado a cabo un "rally" por diferentes lugares de la ciudad relacionados con la basura y la gestión de residuos, con el objetivo de aportar "una visión más cercana" del fenómeno social que rodea al reciclaje.

Para que el proyecto pueda ser "realmente útil", Basurama ha elaborado una "Guía del cartonero" en la que además de ofrecer información relacionada con el fenómeno, pretende animar a este grupo social a "juntarse para organizarse mejor, dignificar su trabajo y conseguir un reconocimiento oficial".

La guía, realizada en colaboración con la editorial "Eloísa Cartonera", que trabaja con ese colectivo, encierra una doble visión: la del cartonero, que, en su opinión, realiza "un trabajo respetable", y la del ciudadano, que presencia la labor "con indiferencia o incluso molestia", explicó Lorenzo.

En Buenos Aires y su periferia, zona de unos 400 kilómetros cuadrados con alrededor de once millones de habitantes, hay alrededor de 100.000 cartoneros y el 98 por ciento de ellos no forma parte de ninguna asociación.

Este ejército de recolectores informales de cartones y papeles acopia el veinte por ciento de toda la basura que se arroja en la zona, según datos de la guía.

Sólo en la capital argentina, donde viven unos tres millones de personas, se arrojan a diario entre 4.500 y 5.000 toneladas de residuos.

Para Basurama, los cartoneros realizan "una misión invisible realmente importante: trabajan con lo que los ciudadanos desechan y lo revalorizan", sin que el resto de la gente sea consciente de ello.

"Si todos los ciudadanos fueran cartoneros desde sus casas, colaborando con la separación de la basura, el trabajo sería más equilibrado, toda la cadena más eficiente y se dignificaría la labor de los cartoneros", asegura el colectivo, que sostiene que "ser cartonero es ser ciudadano".