Álvarez (UGT) espera que sirva para dar soluciones a la crisis y no para abaratar el despido

TARRAGONA, 11 (EUROPA PRESS)

El secretario general de la UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, afirmó hoy que sería "lamentable" que el Debate sobre el Estado de la Nación sirviera para hablar de salarios bajos y de abaratar el despido en lugar de hacerlo sobre las preocupaciones de la gente aportando soluciones a la crisis.

Álvarez, que hoy inauguró el Congreso de la Federación de Industrias Afines de la UGT que se celebra en Tarragona, señaló que actualmente el despido tiene un "coste cero", dado que la mayoría de trabajadores en el paro estaban con contratos temporales, lo que definió como "el principal problema del país", ya que las empresas han hecho reajustes de plantilla "mucho más allá de las necesidades de las propias empresas".

Según él, el debate no debería ir por "callejuelas que podrían llevar a convulsiones sociales" porque "los trabajadores no tienen por qué pagar los platos rotos de esta crisis con medidas de carácter estructural y cambios legislativos".

Álvarez dijo que espera que en las intervenciones "se evite el debate más nominalista y con ataques partidistas", ya que el "complejo" momento actual precisa de soluciones. Al mismo tiempo, recordó que hay más de 100.000 personas que se han quedado sin la prestación del subsidio de desempleo.

Por otro lado, como medidas para salir de la crisis apostó por dos reformas estructurales "importantes". Por un lado, el debate de la energía con la importancia de mantener la actual capacidad de producción energética. El segundo eje debería ser, a su juicio, la reforma del sistema educativo, una "quimera" que se debe abordar desde los inicios de la escolarización. En este sentido, recordó que un 80 por ciento de los parados en Catalunya no tienen el graduado escolar.

Más de 400 delegados de empresas de todo el Estado participan hasta el miércoles en las jornadas tituladas 'Por un nuevo modelo energético y social', que tienen lugar en Tarragona. La inauguración debía contar también con la presencia del secretario general de la UGT, Cándido Méndez, quien tuvo que suspender su asistencia al acto por motivos personales.