El estado de la nación es recesión, déficit y paro, dice Rajoy

Por Raquel Castillo

MADRID (Reuters) - El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, criticó con dureza la gestión económica del Gobierno y las 11 nuevas medidas propuestas el martes por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusó de esconder la crisis financiera y de falta de reacción para detenerla.

"Recesión, déficit, deuda y un paro galopante: este es el estado de la nación sin maquillajes y sin aspavientos, todas las palabras se han quedado cortas", dijo Rajoy durante su intervención en el debate sobre el Estado de la Nación.

"Empeorará aún más si usted no cambia radicalmente su política económica (...) es urgente la rectificación y eso es lo que he venido a decirles aquí", agregó.

Rajoy acusó al jefe del Ejecutivo de llevar cinco años de retraso en sus políticas y de "ir a contracorriente" de las previsiones de la Comisión Europea, el Banco de España, el FMI y los analistas.

El líder 'popular' remitió a las medidas del "Plan Anticrisis" de su formación cómo "las reformas que España necesita", y entre ellas enumeró la reforma laboral, una gran reforma del sistema educativo y de una reforma del sistema de pensiones.

También reprochó al Gobierno que la mitad de los más de cuatro millones de parados en España se hayan producido en el último año, después de que Zapatero fuera investido presidente, y de que 2,7 millones de personas ya no puedan hacer frente a las deudas contraídas.

Rajoy realizó un ataque frontal contra el Gobierno en el que enumeró todas las cifras económicas negativas y aseguró que todas las palabras para definir la situación actual "se han quedado cortas".

"Estamos ante una crisis económica de dimensiones inéditas que empieza a derivar en crisis social gravísima mientras usted y su Gobierno viven su propia crisis política provocada por su ineficacia y la fragilidad de sus respaldos en esta Cámara", sostuvo.

Rajoy solicitó al presidente del Gobierno una rectificación urgente que cambie tres cosas sustanciales: "decir la verdad sobre lo que ocurre y por qué ocurre", "dejar de fantasear sobre las previsiones" y "disponer de un plan que sea coherente con el diagnóstico y con las previsiones".

INTERÉS COMÚN Y CONFIANZA

El segundo portavoz parlamentario en intervenir, el líder de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, realizó un discurso que apeló a la "unión, motivación y esfuerzo" para salir de la crisis económica y sostuvo que sus argumentos no serían "de un simple balance", sino "los de una moción de censura".

Antes de centrarse en el debate puramente económico, felicitó al Gobierno por su labor en la lucha antiterrorista, pero a continuación, Durán reprochó al Ejecutivo haber sido el último en reconocer la crisis y su incapacidad para planificar un plan para combatirla.

"El Gobierno improvisa y aprueba, de forma dispersa, determinadas medidas en cada Consejo de Ministros, publicita el positivo impacto que tendrán, nadie sabe con qué margen presupuestario contamos, nadie sabe cómo beneficiará a la economía", dijo durante su intervención en el hemiciclo.

El líder catalán destacó como positivas las decisiones de garantizar los avales al sistema financiero, suprimir el Impuesto sobre el Patrimonio y prorrogar indefinidamente los incentivos fiscales a las actividades I+D+I.

Por el contrario, criticó lo que calificó como una mala gestión ante la continuada destrucción de empresas y de empleos, del uso de la inversión por parte del Estado y de las empresas públicas, la gestión ante la morosidad y en la agilización de la Administración de Justicia o en la política de universidades.

Durán insistió en la necesidad de una reforma laboral y de un Plan Estatal de Inversión en infraestructuras con carácter plurianual.

"Si la prioridad es el empleo, y para nosotros lo es, necesitamos una reforma laboral. Si los agentes sociales no se ponen de acuerdo no rehúya su responsabilidad, no la descanse en la inexistencia del desacuerdo entre empresas y sindicatos", dijo.

El líder de CiU destacó que una de las "grandes decepciones" de la sociedad catalana ha sido que el jefe del Ejecutivo no haya sido constante y coherente en la defensa del Estatuto de Cataluña, fundamentalmente en materia de financiación, y pidió que se cumplan los objetivos.

Durán i Lleida calificó como fundamental una reestructuración del sector financiero para que desaparezcan las elevadas primas de riesgo, ahondar en una relación directa entre el ICO y las empresas, actuaciones fiscales puntuales y transitorias y una respuesta adecuada a la creciente morosidad.

Además, pidió ir más allá y abogó por una reforma educativa que garantice la competencia profesional, una reforma de la función pública y de la administración y hacer frente a los retos de la administración de justicia, además de un debate sobre la dependencia energética.

"Para todo ello necesitamos un gran Pacto del Estado, necesitamos renunciar a posiciones de partido y primar el interés común. Sólo así recuperaremos la confianza como condición necesaria para superar con éxito esta situación", afirmó.