Iberpotash anuncia 159 despidos en sus plantas de Súria y Sallent (Barcelona)

Los sindicatos consideran "demasiado dura" la medida ante una situación "coyuntural"

BARCELONA, 3 (EUROPA PRESS)

El fabricante de potasa Iberpotash ha planteado al comité de empresa la necesidad de un recorte de 159 trabajadores de una plantilla de 900 personas en sus plantas de Súria y Sallent (Barcelona) por la caída "en picado" de las ventas de este producto utilizado principalmente para fertilizantes.

Según explicó un portavoz de la compañía a Europa Press, la dirección no ha presentado todavía el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), a pesar de que no descarta hacerlo en los próximos días, tras desechar a reducir el excedente por otras vías como las prejubilaciones.

Afirmaron que los 'stocks' acumulados --300.000 toneladas de potasa en los almacenes-- están "al límite", y que la empresa no tiene "pedidos previstos", por lo que la reducción de la producción es "inevitable" y, con ella, un recorte en la plantilla, formada por 900 empleados propios y otros 300 subcontratados, pero que trabajan directamente para Iberpotash.

Sostuvieron que la causa de este desplome en las ventas de potasa se explica por la caída de la demanda de abonos por parte del mercado de agricultura del cereal a nivel mundial.

En declaraciones a Europa Press, el responsable del sector de la Minería de UGT de Catalunya, Félix Ramos, criticó la medida por ser "demasiado dura" para afrontar una situación de caída de la producción que aseguró que es "coyuntural", y pidió a la empresa "más concreción" en el plan de viabilidad futuro que aportó al comité.

La propuesta planteada al comité de empresa pasa por reducir los seis turnos actuales de trabajo durante los siete días de la semana, a tres turnos que trabajarán sólo de lunes a viernes a partir del 4 de mayo, lo que permitirá reducir los volúmenes productivos.

"La decisión llega después de haber agotado otras vías para afrontar la situación sin impacto en la plantilla", subrayó Iberpotash, que recordó que las plantas catalanas ya hicieron un paro productivo de tres semanas a finales del pasado año, y otra semana en febrero en espera de que las ventas remontaran.