La situación de Koxka es "consecuencia de un modelo sindical entregado al poder"

  • Pamplona, 10 mar (EFE).- Los sindicatos ELA, LAB y ESK han consensuado hoy un documento en el que señalan que los 191 despidos de Koxka son "la consecuencia del proceder de un modelo sindical representado por UGT y CCOO, subvencionado y entregado al poder político y a la patronal".

Pamplona, 10 mar (EFE).- Los sindicatos ELA, LAB y ESK han consensuado hoy un documento en el que señalan que los 191 despidos de Koxka son "la consecuencia del proceder de un modelo sindical representado por UGT y CCOO, subvencionado y entregado al poder político y a la patronal".

A través de este texto, critican la actuación de los sindicatos mayoritarios del comité de empresa, que apoyaron la aprobación en referéndum del expediente de rescisión de empleo planteado por la dirección de Koxka, tras considerar que tanto UGT como CCOO "han traicionado a una plantilla".

También subrayan en dicho documento, que las direcciones de ambas fuerzas sindicales han escrito, al posibilitar el despido de 191 trabajadores, "uno de los capítulos más lamentables y oscuros de la historia del movimiento obrero en Navarra".

Una historia, que según ha explicado a Efe el coordinador de ELA en Navarra, Mitxel Lakunza, "tiene dos caras; una primera de pelea y batalla de los trabajadores desde la unidad, solidaridad y soluciones no traumáticas y, por otro lado, la actitud demostrada por UGT y CCOO, que durante toda la etapa de negociación se han posicionado en contra de los despidos y, al final, han posibilitado un acuerdo por el que la empresa puede despedir".

Para Lakunza lo ocurrido en Koxka "no es fruto de la casualidad", sino de la comprensión de "un modelo sindical de entrega y renuncia que defienden UGT y CCOO", sindicatos convertidos en "un auténtico peligro para los trabajadores, por despedir de una manera cercana a métodos mafiosos".

Lakunza ha indicado que la costumbre es que "sean las empresas las que despidan, pero no los sindicatos, como ha sucedido con UGT y CCOO", ya que se trata de una actuación que "dinamita todas las líneas que los sindicatos deberíamos tener como infranqueables".

Para el coordinador de ELA en la Comunidad foral, lo que han hecho los dos sindicatos es "responsabilizarse junto a la empresa" del nombre de los despedidos, una decisión que, a juicio de Lakunza, ha afectado a los afiliados de ELA, LAB y ESK, "casi en su totalidad", y ha producido una situación de "gravedad sin precedentes".

La misma idea ha sido defendida desde ESK por José Luis García, quien ha indicado a Efe que CCOO y UGT "conocieron la lista de despedidos y le dieron el visto bueno firmando el ERE", por lo que se ha cuestionado si la verdadera preocupación de estos sindicatos era salvar 500 puestos de trabajo o sólo los de sus afiliados.

Por su parte, el portavoz de LAB en Navarra, Igor Arroyo, ha señalado en declaraciones a Efe, que la situación creada en Koxka es "un punto de inflexión", pues si bien CCOO y UGT "tienen una trayectoria de colaboración con la patronal, en Koxka se han pasado la ética sindical y la han dejado maltrecha".

Una conclusión que ha perfilado tras denunciar que "han vendido a los compañeros en beneficio de los planes de la empresa", por lo que los representantes de estos sindicatos se han convertido en "jefes de personal de la patronal".

Los tres portavoces también han ofrecido su postura sobre la denuncia hecha pública hoy desde IU-NEB, de la aparición en Ansoáin de octavillas y carteles anónimos contra el concejal de esta formación en este Ayuntamiento y presidente del comité de empresa de Koxka por CCOO, Manuel Benítez.

Para el coordinador de ELA en Navarra, "no son recomendables ningún tipo de situaciones de coacción", pero ha añadido que "191 personas se han ido a la calle", y que le preocupa que "se intente desviar la atención, el verdadero trauma y las verdaderas víctimas, con otras cuestiones que no están a la altura de lo que está sucediendo".

Por su parte, Arroyo ha coincidido con Lakunza y ha interpretado que "lo verdaderamente dramático son los despidos", y que "desviar la atención hacia panfletos es tender una cortina de humo y desviar la verdadera tragedia".

Finalmente, desde ESK han indicado que rechazan "cualquier tipo de agresión o amenaza que pueda surgir por la gestión de este conflicto, al margen de la crítica a CCOO, UGT y la empresa".