La crisis contribuye a que se pidan menos bajas por temor a ser despedido

VALLADOLID, 4 (EUROPA PRESS)

El director general del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), Fidel Ferreras, afirmó hoy que la crisis contribuye a una disminución de la incapacidad temporal de los trabajadores y, por lo tanto, del gasto destinado a este fin.

Ferreras, que hoy firmó en Valladolid un convenio para la puesta en marcha de la Unidad Docente de Medicina del Trabajo para formar especialistas en Castilla y León, afirmó que el pasado año se redujo el gasto por incapacidad temporal en un 4,83 por ciento y añadió que en enero, febrero y marzo está "bajando" hasta un 10,83 por ciento.

A este respecto, indicó que la crisis económica contribuye a la bajada de la utilización de esta prestación, algo "típico" de toda Europa, ya que los trabajadores tienen miedo a perder el puesto y acuden a su labor diaria en condiciones en las que, de darse otras circunstancias económicas, no lo habrían hecho.

Por ello, manifestó su "sospecha" de que la utilización "indebida" de esta prestación no se produce como hace tiempo y baja la tendencia porque los ciudadanos tienen "mas miedo" o precaución, a lo que considera que también han contribuido los controles que han establecido las empresas.

Asimismo, recordó que el control también se ha reforzado por parte de los servicios de salud y el Instituto Nacional de la Seguridad Social y explicó que en 2003-2004 había 300 inspectores médicos y ahora son más de 600 los que se dedican a esta labor. Además, indicó que la Seguridad Social destina anualmente unos 300 millones de euros para controlar esta prestación.

Ferreras explicó que el presupuesto para cubrir la incapacidad temporal asciende este año a 3.469 millones de euros, mientras que el año pasado se gastó, entre Seguridad Social y mutuas, cerca de 6.500 millones en todo el país.

El director general del INSS explicó que esta es una prestación muy compleja de gestionar porque se trata de un elemento subjetivo de un médico de familia que tiene que diagnosticar a una persona que dice que no puede ir a trabajar porque está enfermo.

En este contexto, aseguró que los ciudadanos tienen que saber que el uso indebido de la incapacidad temporal lo pagan "el resto" porque no hay otra forma de financiarlo que a través de la contribución de todos y añadió que quien lo utiliza mal tiene que saber que hace "un flaco favor" porque al final del ejercicio tiene que "cuadrar" el presupuesto y, si no se puede, habrá que subir las contribuciones, algo que "no gusta".