Los horarios, culpables de que tres millones de personas rechacen trabajar

  • Madrid, 24 mar (EFE).- La irracionalidad de los horarios y la rigidez laboral impiden trabajar a tres millones de personas en España, la mayoría de las cuales no están dispuestas a pagar cualquier precio por un empleo, según un estudio presentado hoy.

ESPAÑA-ASTURIAS-PARO

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Madrid, 24 mar (EFE).- La irracionalidad de los horarios y la rigidez laboral impiden trabajar a tres millones de personas en España, la mayoría de las cuales no están dispuestas a pagar cualquier precio por un empleo, según un estudio presentado hoy.

"El impacto de las nuevas formas de trabajo en las estructuras familiares", elaborado por la FundaciónMásfamilia, la Fundación KPMG y la Fundación Adecco, con el apoyo del Ministerio de Educación y Política Social, refleja que el gran damnificado de las actuales formas de trabajo no son los hijos sino las parejas, a quienes no se dedica ni el tiempo suficiente ni de calidad.

Según Roberto Martínez, director de la Fundación MásFamilia, si existiera un mercado de trabajo más flexible unas tres millones de personas -de ellas un millón con una alta cualificación- podrían incorporarse al empleo y evitarse así esta "pérdida de talento".

Las tres razones principales por las que no se ejerce una profesión remunerada son: no encontrar un empleo con un horario que le permita atender a su familia (34%); no querer o necesitar trabajar (28%) y no encontrar empleo (15%).

El estudio, basado en encuestas a un millar de núcleos familiares y en entrevistas individuales, desvela que el impacto de los horarios laborales pasa factura a la salud de los trabajadores (ansiedad, estrés...) y a las relaciones familiares debido al escaso tiempo que dejan las jornadas partidas.

La mayoría de los entrevistados cree en el tele-trabajo -el 33,5 por ciento de los trabajadores y el 65 por ciento de los directivos-, aunque sólo si son un par de días a la semana o varias horas.

Por contra, a la mayoría no le gustaría el tele-trabajo de lunes a viernes.

Al respecto, Roberto Martínez ha calculado que, dos días a la semana trabajando en el domicilio, representaría un ahorro de 3,5 millones de toneladas de CO2 al año por usuario con vehículo propio, al no tener que desplazarse al lugar del trabajo.

Por otro lado, el 60 por ciento de los encuestados señalan como "óptimo" trabajar entre seis y ocho horas diarias, mientras que un 30 por ciento querría trabajar entre cuatro y seis horas.

En consecuencia, ha afirmado el director de la Fundación MásFamilia, se podrían otorgar esas horas a personas que sí las desean trabajar.

De hecho, una reducción de dos horas diarias por parte del 30 por ciento de la población activa supondrían un millón y medio de nuevos empleos, según las estimaciones de Martínez.

Por otro lado, la jornada continua es elegida por muchos de los entrevistados como fórmula para conciliar vida laboral y privada.

Según los primeros efectos en empresas del IBEX 35 que han puesto en marcha la jornada continua, ello se traduce en una merma del absentismo laboral y en una mejora de la productividad.

En cuanto a su impacto en la restauración de la zona, ya que con este tipo de jornada se reduce la clientela, Roberto Martínez ha explicado que estos restaurantes y bares han innovado y ahora se dedican al catering en las oficinas.

Por su parte, la directora general de Familia del Ministerio de Educación, Política Social, Amparo Marzal, ha explicado que una de las apuestas del Gobierno es elevar los servicios de atención a la infancia, en especial las plazas de Escuela Infantil para pequeños de 0 a 3 años.

España, ha añadido Marzal, está "cerca" de cumplir con el objetivo de la Unión Europea de que las guarderías públicas cubran al 33 por ciento de la demanda de plazas de niños de 0 a 3 años en 2010, doce puntos más que en la actualidad.