Economía.- (Ampl.) Sindicatos nacionalistas convocan huelga el 21 de mayo en el País Vasco y Navarra contra la crisis

ELA, LAB, ESK, STEE, HIRU y EHNE defienden una respuesta contundente y la legitimidad de la huelga "esté quien esté en el Gobierno" BILBAO, 31 (EUROPA PRESS) Los sindicatos ELA, LAB, ESK, STEE, Hiru y Ehne anunciaron hoy la convocatoria de huelga general para el próximo 21 de mayo en el País Vasco y Navarra con el objetivo de denunciar la "destrucción de empleo", el "chantaje patronal" y las políticas gubernamentales ante la actual crisis económica. La convocatoria se anunció en rueda de prensa por los secretarios generales de estas centrales, Adolfo Muñoz (ELA), Ainhoa Etxaide (LAB), Josu Balmaseda (ESK), Arantza Fernández de Garaialde (STEE), Ainhoa Iturbe (EHNE) y Patxi Agirre (Hiru). En su comparecencia, aseguraron que la actual coyuntura requiere de una "respuesta contundente" por parte de los sindicatos porque la crisis "no ha caído del cielo" y los trabajadores "no son sus responsables". Por ello, señalaron que "sólo a través de la movilización se puede hacer frente a tanta impunidad". Los sindicatos indicaron que la responsabilidad está en la banca, la patronal y las políticas gubernamentales, que están provocando una "importante destrucción de empleo". Por ello, defendieron la convocatoria de huelga con el objetivo de hacer frente a la "ofensiva patronal", exigir políticas sociales a las administraciones. El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, aseguró que la convocatoria de la huelga es una "decisión muy responsable" porque los trabajadores necesitan "como nunca" defender sus derechos laborales porque están siendo "atacados". A su juicio, la utilización de la huelga en esta coyuntura es "incuestionable" y afirmó que hay que trabajar colectivamente "como clase trabajadora" para hacer frente a estos "ataques". Muñoz indicó que no se puede "mirar a otro lado" cuando los gobiernos, la patronal y los bancos han decidido que les "estorban" lo derechos laborales y que la crisis la deben "pagar" los trabajadores. Por ello, indicó que tienen todo el derecho "legítimamente" para llevar a cabo esta iniciativa. Muñoz denunció que se pretende "ocultar" las causas reales de la crisis que no son los salarios, sino las políticas desarrolladas por los gobiernos para "favorecer al capital", mientras que se "desregula" el mercado laboral y se destruye empleo. En este sentido, afirmó que los poderes públicos han colaborado en la "descapitalización de lo público" y, en concreto, denunció que se haya reducido la presión fiscal a las rentas más altas y que hayan "saqueado lo público" destinando "miles de millones a los especuladores que han provocado la crisis", mientras se "niega el "imprescindible" gasto social. Muñoz manifestó que los gobiernos no quieren "rectificar" ninguna política porque "no se quieren enfrentar a los que mandan" y les dan "todo el permiso para chantajear". A su juicio, la patronal está "aprovechando" la situación para ir "en contra de los derechos laborales" y está aprovechando "en beneficio propio" el "miedo" que genera la gestión de la crisis. El secretario general de ELA afirmó que la huelga debe servir para hacer frente al "chantaje inmisericorde" que pretende hacer la patronal a las condiciones laborales". Muñoz manifestó que pueden "cambiar los partidos" pero quienes tienen opciones de gobernar están "de acuerdo" en las decisiones que se han adoptado. En este sentido, respecto al hecho de que el nuevo Gobierno vasco liderado por el PSE-EE se vaya a encontrar con esta convocatoria de huelga, el líder sindical manifestó que el primer contacto para impulsar esta iniciativa se llevó a cabo antes de las elecciones del 1 de marzo. El dirigente de ELA aseguró que la huelga esta "legitimada esté quien esté en el Gobierno vasco" y, en todo caso, recordó que los socialistas han apoyado los Presupuestos vascos, en Navarra las reformas fiscales llevadas a cabo y en Madrid ha impulsado reformas laborales. "Los partidos que tienen opción de gobernar han formado parte del acuerdo básico de las políticas que se han hecho", dijo. Por ello, manifestó que, en este coyuntura, la agenda sindical reivindicativa "depende muy poco" de la alternancia política en el Gobierno y que, por tanto, la huelga se habría convocado "hubiera sido la que fuera la conformación del Gobierno", porque, además, según indicó, la patronal "siempre se va a llevar bien con cualquier gobierno". CC.OO Y UGT. Preguntado por si han mantenido contactos con CC.OO. y UGT para convocar esta huelga, Muñoz se refirió al diálogo social desarrollado por estos sindicatos para señalar que ha sido "una carcasa vacía" y ha sido "paz social, en el mejor de los casos, para la obtención de financiación". Muñoz, tras afirmar que la patronal no tiene necesidad de diálogo social porque los gobiernos "le dan todo", aseguró que estos dos sindicatos han firmado un plan de empleo, con el que se mostró crítico. "Ellos mismos han dicho que no están pensando en huelgas generales y, a partir de ahí, nosotros hacemos un llamamiento desde un modelo reivindicativo en lo sindical, que evidentemente quiere sumar a cuanta más gente mejor, pero hay que revisar, para que se puedan producir niveles estructurales de mayor unidad de acción, el modelo, porque parte del modelo es responsable de la situación en la que estamos", agregó. En relación al diálogo social que plantea impulsar el PSE cuando conforme el Gobierno vasco, Muñoz cree que, el nuevo Gobierno vasco, como hizo "el anterior" no va a estar dispuesto a ir "en contra de los intereses patronales". En este sentido, insistió en que, si no se manifiesta esa voluntad ese diálogo social, es una "carcasa vacía que ha acompañado a las políticas para beneficiar al capital". Muñoz añadió que, con esta huelga, también se pretende exigir que no se siga destruyendo empleo y para denunciar que la protección de del desempleo es "muy baja". Asimismo, indicó que es "absolutamente falso" afirmar que el despido es "rígido" y aseguró que, en estos momentos, no se está dando un ajuste de empleo sino una "purga" de empleo. El dirigente de ELA manifestó que en el "pulso de sokatira" que se mantiene, si se deja de "tirar", lo que van a hacer es algo "irracional". "Hay que hacer huelga para que las políticas también y el chantaje patronal termine", aseguró. Por su parte, la secretario general de LAB, Ainhoa Etxaide, defendió la necesidad de huelga ante los intereses de "proteger a los privilegiados" a costa de la destrucción del empleo y de exigir más flexibilidad en el mercado laboral y "más recortes" en los derechos laborales. A esta situación, se añade la apuesta por "empeorar" lo servicios públicos y reducir la presión fiscal a las rentas más altas, de manera que Euskadi se sitúa "a la cola de Europa en presión fiscal y gasto social". Etxaide denunció que para solucionar la crisis del capitalismo se recurra a "más capitalismo" y se aborde "desde y para los intereses del capital". En este sentido, planteó un cambio de modelo, en el que se pase del "poder absoluto" de las empresas a abordar un proceso de cambios estructurales en el que la prioridad sean los intereses de la mayoría trabajadora. En este sentido, manifestó que la huelga pretende ser una huelga de "rechazo" a una crisis generada por la "avaricia de los beneficios empresariales" y que quiere reclamar "justicia social". "Una huelga contra todos esos modelos agresivos que se traducen en destrucción de empleo", agregó. Etxaide apostó por "incrementar la lucha" para defender los derechos sociales y laborales de los trabajadores. La secretaria general de LAB añadió que "sea cual sea el color de a clase política" esta situado siempre "a favor de favorecer" intereses que no son de los trabajadores, y recordó el apoyo de los socialistas a los presupuestos vascos.