El estudiante en huelga de hambre abandona su protesta por motivos de salud

TERRASSA (BARCELONA), 25 (EUROPA PRESS) El estudiante de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en huelga de hambre, Tomàs Sayés, abandonó hoy su protesta contra el Plan de Bolonia, tras 31 días de ayuno, por un empeoramiento de su salud. Según confirmó hoy una portavoz del Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC), Sayés está tan débil que podría sufrir daños irreversibles si sigue con la huelga. Uno de los médicos del equipo de facultativos que supervisó a Sayés durante estos 31 días, Pep Aced, explicó que el equipo aconsejó ayer al estudiante que se trasladase al hospital, tras perder un 15 por ciento de su masa corporal y tener la tensión muy baja, lo que podía afectar a sus órganos vitales, aunque no fue hasta esta mañana que el joven accedió a ser hospitalizado. El estudiante iniciará ahora una dieta progresiva para recuperar su salud, aunque el movimiento estudiantil avanzó que se iniciarán otras protestas. Según el SEPC, las autoridades han sido "insensibles" a la vida del joven y han intentado silenciar su protesta. Avisaron que "la lucha continua" y exigieron la dimisión de la rectora de la UAB, Anna Ripoll; del conseller de Universidades, Josep Huguet y de la comisionada de Universidades, Blanca Palmada, como máximos responsables del estado de salud del joven. Sayés inició la huelga de hambre el 23 de febrero para exigir una moratoria en la aplicación del Plan Bolonia y propiciar el diálogo, así como para exigir la readmisión de los compañeros expulsados de la UAB. Desde entonces, permaneció en el edificio de estudiantes de la UAB, donde sólo ingería agua y azúcar, aunque tras eliminar hace unos días el azúcar de su dieta se agravó considerablemente su estado de salud.