Evo Morales y líderes de grupos sociales afines, en huelga de hambre para pedir que se apruebe la ley electoral

LA PAZ, 9 (EUROPA PRESS)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, y los dirigentes de la Coordinadora Nacional por el Cambio (CONALCAM) y de la Central Obrera Boliviana (COB), grupos sociales afines al Gobierno, anunciaron hoy que han comenzado una huelga de hambre para pedir la aprobación de la Ley Transitoria del Régimen Electoral en el Congreso.

El mandatario boliviano y las organizaciones sociales iniciaron esta medida de presión en el Salón Rojo del Palacio de Gobierno esta mañana, y Morales explicó que se han visto "obligados" a tomar esta decisión debido a "la negligencia de un grupo de parlamentarios y neoliberales" y para "defender el voto del pueblo y el mandato del 25 de enero" (día del referéndum constituyente).

El mandatario afirmó, según informa la emisora de radio Erbol, que los diputados tenían que aprobar la nueva ley electoral en 90 días y que no lo hicieron supuestamente porque no quieren que se lleven a cabo las elecciones generales para elegir presidente, vicepresidente y legisladores, previstas para el próximo 6 de diciembre.

Por ejemplo, "pedir un nuevo padrón electoral es simplemente decir que no haya elecciones nacionales, y tampoco las municipales y prefecturales previstas para el 2010", añadió. En este sentido, señaló que los opositores quieren que el empadronamiento de los bolivianos en el exterior se apruebe por dos tercios de los votos en el Congreso Nacional para impedir que esos ciudadanos no tengan derecho al voto.

"Los antidemócratas de antes ahora se creen defensores de la democracia. Por eso, para asumir un verdadera democracia los parlamentarios tienen una de las mejores oportunidades para profundizarla y garantizarla. Hagamos juntos la historia tanto opositores como oficialistas", manifestó Morales.

Durante los últimos días, los diputados del partido gobernante, el Movimiento al Socialismo (MAS), y los de la oposición han estado debatiendo en el Congreso Nacional en unas maratonianas sesiones para tratar de aprobar la Ley Transitoria de Régimen Electoral, a pesar de que ayer se agotó el plazo de 60 días que establece la nueva Constitución, vigente desde el pasado febrero, ya que de momento no hay acuerdo.

Esta ley ha puesto sobre la mesa de negociaciones temas como el padrón electoral, las circunscripciones especiales (escaños reservados a indígenas), el voto en el exterior, los fondos destinados a los partidos políticos o el criterio para la elección de gobernadores, alcaldes y consejeros.

Ante los desacuerdos, las bases sociales del MAS habían anunciado que iban a pedir la dimisión de sus parlamentarios si no se aprobaba la ley electoral. "Además, asumiremos medidas que serán una sorpresa", había dicho el presidente de CONALCAM, Fidel Surco, sin precisar a qué se refería.