F asegura que el Gobierno regional no le ha invitado a participar en el Pacto por Castilla-La Mancha

TOLEDO, 12 (EUROPA PRESS)

El sindicato CSI-F criticó hoy que el Gobierno regional no le haya invitado a participar en la reunión prevista para mañana con los agentes sociales y partidos políticos de la comunidad para sentar las bases del Pacto por Castilla-La Mancha, un olvido que significa que "vuelve a actuar con parcialidad en sus propuestas".

Según informó CSI-F en un comunicado, el Gobierno de José María Barreda se ha olvidado de que existe un sindicato en Castilla-La Mancha que tiene la mayor representación en la Administración y en numerosas empresas y entidades de ahorro.

Por tanto, consideró que la convocatoria de la vicepresidenta y consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo, "nace herida de muerte al no respetar los criterios de representatividad establecidos por los trabajadores, al dejar al margen a CSI-F, en una práctica que no sorprende, puesto que continúa la estrategia iniciada por el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, en la Mesa Local por el Empleo".

Araújo ha convocado una reunión mañana con las cinco Diputaciones de la región, la Federación de Municipios y Provincias (FEMP), la Confederación de Empresarios (CEOE-CEPYME) de Castilla La Mancha, los sindicatos UGT y CCOO, y los tres principales partidos del espectro político regional. Sin embargo, "CSI.F no ha recibido por parte de los responsables regionales ninguna explicación para ser excluido de las conversaciones para buscar soluciones a la crisis económica y laboral".

Desde el Gobierno regional se solicita el consenso y la participación de los partidos políticos, "cuando son ellos mismos los que se encargan de seleccionar a sus interlocutores, desoyendo las voces de los ciudadanos de nuestra región, que esperan un gesto de grandeza de los políticos para que en esas conversaciones estén representados todos los sectores de la sociedad castellano-manchega".

El Pacto por Castilla-La Mancha, a juicio de CSI-F, "no puede sustentarse en la actitud elitista a la hora de escoger los interlocutores más dóciles o próximos a la causa", aseguró.

En este sentido, el sindicato consideró que un debate en el que la contraposición de ideas enriquece y define la capacidad de alcanzar las metas deseadas, y en el que se escucha, analiza, valora y decide para lograr los mejores resultados, "todos debemos ser capaces de aportar nuestras propuestas en libertad y en igualdad de condiciones".

Entonces, si finalmente CSI-F no toma parte en las deliberaciones del Pacto por Castilla-La Mancha "estarán ofreciendo un flaco favor a los ciudadanos de una región que espera gestos generosos de sus gobernantes, dejando a un lado los partidismos y los rechazos infantiles".