Jueces.- Los jueces de Madrid se suman mañana a la huelga convocada en toda España para exigir mejoras estructurales

Se reunirán en Asamblea en los Juzgados de Plaza de Castilla para analizar la incidencia del paro MADRID, 17 (EUROPA PRESS) Jueces y magistrados de Madrid se sumarán mañana a la huelga sin precedentes convocada por la Judicatura en toda España para exigir al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) medidas estructurales que salven a la Justicia del abismo en el que está sumido por la falta de medios y las deficiencias en el modelo actual. La carrera judicial demanda un incremento retributivo de un 3,5 por ciento, un ratio de jueces como el de la media europea, es decir, 20 por cada 100.000 habitantes y controlar la agenda de los señalamientos, entre otras reivindicaciones. El principal caballo de batalla para la mayoría de la Judicatura es no perder la potestad de señalar las vistas, una facultad que prevé arrancar la Oficina Judicial a favor de los secretarios judiciales. En la capital, los jueces y magistrados que respaldan la huelga se reunirán en Asamblea en los Juzgados ordinarios de Plaza de Castilla para analizar la incidencia del paro. Los partidos judiciales de Collado-Villalba, Majadahonda, Coslada, Valdemoro y Getafe se sumarán a la convocatoria realizada por el Decanato de los jueces de Madrid. En la línea de la jornada de paro propuesta por las asociaciones judiciales, los magistrados de la Audiencia Provincial de Madrid secundarán una concentración de cinco minutos. En los juzgados de Alcorcón, Torrejón y San Lorenzo del Escorial habrá una jornada de puertas abiertas para que los ciudadanos puedan conocer las precarias condiciones en las que desarrollan su labor. Los juzgados de Aranjuez, Arganda del Rey y Leganés prevén una actividad normal al desmarcarse de las protestas de los jueces y las asociaciones. Se trata de la primera huelga de este colectivo en la historia, en demanda de mejoras estructurales en la Administración de Justicia. La protesta es respaldada por cerca del 20 por ciento de la Carrera, que apoyó la adopción de la medida en juntas de jueces celebradas el pasado 21 de enero en sus respectivos territorios y por dos de las cuatro asociaciones a las que pertenece el 40 por ciento de la Judicatura: Francisco de Vitoria y el Foro Judicial Independiente. UNA HUELGA SIN COBERTURA LEGAL La huelga es fruto del malestar del colectivo tras las críticas vertidas por el Gobierno central a raíz de la decisión del Consejo de sancionar con 1.500 euros al juez Rafael Tirado, el magistrado que permitió que el supuesto asesino de la niña Mari Luz estuviera en libertad pese a estar condenado. Con motivo del 'caso Mari Luz', que evidenció la precariedad en la que trabajan los jueces, la Judicatura se movilizó a través de sus canales internos en Internet para escenificar su desazón en una jornada de huelga. Aunque el Consejo entiende que no hay "cobertura legal" para el ejercicio del derecho de huelga por parte de los jueces, la Judicatura española se plantará por primera vez en la historia para denunciar la grave situación que afrontan. En una reunión celebrada este sábado en los Juzgados de Plaza de Castilla, las asociaciones de jueces partidarias de la huelga, Francisco de Vitoria (AJFV) y Foro Judicial Independiente (FJI), acordaron el establecimiento de unos servicios mínimos "responsables", especialmente para las situaciones en las que puedan "estar en juego" los derechos fundamentales. En concreto, entre las actuaciones que no sufrirán retraso por la huelga está el registro civil de matrimonios y, en materia penal, la celebración de juicios con causa con preso y las diligencias de servicios de guardia que afecten a derechos fundamentales como entradas y registros o intervenciones telefónicas. RESPALDO MAYORITARIO En el caso de la capital, la propuesta salió adelante el pasado 21 de enero al conseguir el respaldo mayoritario de los asistentes a la Junta de Jueces celebrada en los Juzgados de Plaza de Castilla. La convocatoria quedó entonces supeditada al resultado de las negociaciones entre las asociaciones judiciales y el Ministerio de Mariano Fernández Bermejo. Sin embargo, el diálogo resultó infructuoso. Con el respaldo a la huelga, la Judicatura madrileña se distanció de la propuesta de las asociaciones judiciales que optaban por paros y una posible huelga para el 26 de junio. Días más tardes, las asociaciones Francisco de Vitoria y Foro Judicial Independiente presentaron ante el órgano de gobierno de los jueves una convocatoria formal de huelga, desmarcándose de sus compañeros. Las demandas de la Judicatura pasan por la instauración de la nueva oficina judicial, la implantación en los juzgados de las nuevas tecnologías, el establecimiento de una carga máxima de trabajo razonable que pueda asumir cada juez, la adopción de medidas necesarias para la conciliación de la vida laboral y familiar de los magistrados y una adecuación de las retribuciones que perciben. Los jueces reclaman un incremento presupuestario de un 3,5 por ciento, un ratio de jueces como el de la media europea, es decir, 20 por cada 100.000 habitantes, y controlar la agenda de señalamientos ante la previsión de la Oficina Judicial de dar esta potestad a los secretarios judiciales. Sobre el incremento de la plantilla, estiman que se necesita un plazo de cinco años para que se creen 1.200 plazas judiciales, ahora hay 4.400, con jueces profesionales, con miras a afrontar el exceso de trabajo que asumen los magistrados de la capital.