Los controladores defienden el sistema de aterrizaje del Aeropuerto y confían en recuperar la máxima categoría

OVIEDO, 26 (EUROPA PRESS)

El jefe de la Torre de Control del Aeropuerto de Asturias, Arturo Arias, declaró ante los medios de comunicación con motivo de la presentación del XXI Congreso Nacional de Controladores Aéreos que Asturias tiene "un aeropuerto de vanguardia, dotado con los sistemas más avanzados que existen", y añadió que los problemas sufridos con el sistema de aproximación a pista ILS no son achacables a AENA o al colectivo de controladores.

"Que el Aeropuerto de Asturias vuelva a la categoría tres (la más elevada destinada a los aeropuertos en cuestión de garantías para poder aterrizar) es decisión a nivel de Madrid y es probable que así sea", manifestó Arturo Arias.

Arturo Arias explicó que la cuestión relativa a la instalación del sistema ILS (Sistema de Aterrizaje Instrumental) en el aeropuerto asturiano, es "puramente" técnica y está "plenamente solventada". "A nivel técnico la solución es la ideal y el aeropuerto en ese sentido está dotado de los sistemas más avanzados que se dispone en el mercado", añadió el jefe de la torre de control del Aeropuerto de Ranón.

En cuanto al contenido del congreso, en palabras del jefe de la Torre de Control de Santiago del Monte, es básicamente técnico en el que se presentan ponencias de cara a mejorar la seguridad en el trabajo y la implementación de las nuevas tecnologías para mantenerse en la vanguardia de lo que es el control aéreo a nivel europeo. Se trata de tres jornadas de intenso trabajo en las que se reúnen los controladores de España y los representantes de cada torre y centro de control de España.

Actualmente en Asturias, trabajan nueve personas con la incorporación de un décimo controlador que se producirá a finales de este año, según explicó Arias. "A día de hoy la dotación es suficiente para desenvolverse y asumir el tráfico actual en el Principado", añadió.

Ante la polémica generada el año pasado coincidiendo con la huelga de celo de Iberia, sobre que los retrasos en los vuelos se producían porque los controladores aéreos se dormían en su puesto de trabajo, el jefe de la Torre de Control del Aeropuerto de Asturias, negó contundentemente las aseveraciones realizadas.