Los sindicatos prevén que la huelga de hoy en Francia sea masiva

  • París, 19 mar (EFE).- La jornada de huelgas y manifestaciones convocada para hoy por los sindicatos franceses se prevé masiva, en particular en el sector público, en un ambiente de creciente descontento por los efectos de la crisis que afecta al Gobierno, que ha dicho que no habrá nuevos gestos de política social.

Fuerte movilización en un nuevo pulso a la política anticrisis de Sarkozy

Fuerte movilización en un nuevo pulso a la política anticrisis de Sarkozy

París, 19 mar (EFE).- La jornada de huelgas y manifestaciones convocada para hoy por los sindicatos franceses se prevé masiva, en particular en el sector público, en un ambiente de creciente descontento por los efectos de la crisis que afecta al Gobierno, que ha dicho que no habrá nuevos gestos de política social.

Las centrales organizadoras de esta segunda "jornada interprofesional de acción" -una huelga general que no dice su nombre- calculan que el número de manifestantes en las más de 210 marchas programadas en todo el país superará a los del 29 de enero: de uno a dos millones y medio según las fuentes.

Estimaciones que se han visto refrendadas por varias encuestas, como la del instituto Ifop, de acuerdo con el cual un 78 por ciento de los franceses consideran justificada esta protesta, un porcentaje no alcanzado en diez años.

Por si fuera poco, el ambiente se ha ido caldeando en los últimos días con el anuncio de nuevos planes de reestructuración en grandes empresas como Continental, Sony o Total, que van a suprimir cientos de empleos, a lo que se sumó ayer la presidenta de la patronal MEDEF, Laurence Parisot, que denunció la "demagogia" del secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Bernard Thibault.

Parisot subrayó que a su juicio la convocatoria de hoy "no es la respuesta" a la situación porque "si se trata de decir lo descontentos y lo inquietos que estamos, nosotros en la patronal también lo podemos hacer".

El Gobierno conservador está en el centro de las críticas de los sindicatos, sobre todo después de que el primer ministro, François Fillon, advirtiera la semana pasada de que para evitar un agravamiento del déficit público no habrá nuevas partidas en ayudas sociales, tras las concedidas el 18 de febrero en respuesta a la huelga del 29 de enero.

El Ejecutivo, sin ceder en la cuestión de medidas sociales a costa del gasto público, ha querido enviar un gesto a los descontentos por la crisis y con los que la han causado al indicar ayer que ha dado a la patronal hasta el próximo día 31 para que presenten un dispositivo que regule la remuneración de los directivos que recurren al paro parcial o a despidos en sus empresas.

Los sindicatos quieren conseguir en primer lugar medidas simbólicas de "justicia social" como la supresión del "escudo fiscal" que limita la presión fiscal al 50 por ciento de los ingresos de los contribuyentes más ricos.

También insisten en que las ayudas estatales a las empresas vayan condicionadas a contrapartidas en términos de empleo y de salarios, así como en dar un empujón al poder adquisitivo de los asalariados con menos recursos, con la idea de que ése será uno de los mecanismos que en primer lugar puede contribuir a la recuperación económica.

Las huelgas, como es habitual, se dejarán sentir sobre todo en las administraciones y en los servicios públicos, y en el caso del transporte la compañía ferroviaria SNCF ha calculado que con un 30 por ciento de huelguistas -aquí el paro se inició ayer a las 20.00 horas locales (19.00 GMT)- podrán funcionar el 60 por ciento de los trenes de alta velocidad, el 45 por ciento de los regionales y el 40 por ciento de los cercanías.

En las líneas internacionales entre Francia y España sólo se mantiene el talgo entre Madrid y París la próxima noche, pero no así el inverso y tampoco funcionarán los que conectan Barcelona (España) con París, Zúrich (Suiza) y Milán (Italia), en uno y otro sentido.

Aunque ocho sindicatos han convocado huelga, la dirección de Air France ha anunciado que mantiene todos los vuelos de larga distancia desde el aeropuerto parisino de Roissy Charles de Gaulle y el 90 por ciento de los de media distancia y los interiores. Desde Orly, el otro aeropuerto de la capital, el porcentaje se reduce al 70 por ciento en los de media distancia y los nacionales.

Otros paros significativos serán los de algunas redes de transporte urbano de diversas ciudades y los del sistema educativo, así como la distribución de periódicos.