Los trabajadores petroleros brasileños en huelga analizan prorrogar su desafío a Petrobras

  • Río de Janeiro, 27 mar (EFE).- Los trabajadores brasileños del sector del petróleo, que sumaron hoy cinco días en huelga, debaten la posibilidad de prorrogar su pulso con la estatal Petrobras, que opera gracias a equipos de contingencia.

Los trabajadores petroleros brasileños en huelga analizan prorrogar su desafío a Petrobras

Los trabajadores petroleros brasileños en huelga analizan prorrogar su desafío a Petrobras

Río de Janeiro, 27 mar (EFE).- Los trabajadores brasileños del sector del petróleo, que sumaron hoy cinco días en huelga, debaten la posibilidad de prorrogar su pulso con la estatal Petrobras, que opera gracias a equipos de contingencia.

Si no se alcanza un acuerdo con la compañía a última hora de hoy, los gremios petroleros amenazan con continuar en paro, lo que obligaría a la empresa a seguir sirviéndose de los equipos de contención, que acumulan cinco días consecutivos de trabajo, para evitar que se detenga la producción.

La compañía petrolera convocó a los representantes sindicales para una nueva reunión en su sede central en Río de Janeiro a partir de las 11.00 hora local (14.00 GMT) para intentar retomar el diálogo interrumpido el jueves, después de acercar bastante las posturas entre ambos lados.

De hecho, la compañía ha conseguido cerrar hoy acuerdos parciales, para garantizar los servicios mínimos en algunas unidades.

El sindicato de los estados de Paraná y Santa Catarina, ambos en el sur del país, aceptó nombrar una lista de 44 trabajadores por turno para regularizar los relevos en la refinería Presidente Getulio Vargas mientras dure la huelga.

La compañía reiteró que hoy la producción de petróleo continúa "normal", al igual que en las cuatro jornadas previas, y que el abastecimiento al mercado ha continuado en sus cauces, a pesar de los intentos de los sindicatos por paralizar las actividades de producción y de refino en todo Brasil.

El primer día de huelga, los sindicatos llegaron a proclamar que habían parado diversos pozos, aunque la empresa negó haber sentido el impacto de la movilización.

Desde el lunes, los equipos de contingencia asumieron el control de los pozos y plataformas marinas en los que los obreros intentaron detener la extracción de crudo.

En algunos casos, como en la cuenca de Campos, de la que se extrae el 80 por ciento del crudo de Brasil, la empresa no permitió que los obreros llegaran a parar la producción ni un instante, según reconocieron los sindicatos.

La Federación Única de los Petroleros (FUP), que aglutina a la mayoría de los sindicatos del sector, criticó esta medida, puesto que, según ellos, los equipos de Petrobras, formados por gerentes y supervisores, eran poco numerosos y "poco preparados", por lo que se corrían riesgos de seguridad.

Durante los cinco días de tensas negociaciones, la compañía controlada por el Estado ha accedido a cumplir alguna de las pretensiones de los sindicatos, en especial en su principal demanda, que era aumentar la participación de los trabajadores en el reparto de los beneficios.

Sin embargo, quedan flecos pendientes en el apartado de introducir mejorías en la seguridad y en el pago de las horas extras realizadas en los festivos.

La FUP aseguró en un comunicado que la compañía "no ha avanzado" para atender estas reivindicaciones.

Sin embargo, la compañía alega que ha hecho una oferta para el próximo festivo del 1 de mayo, precisamente, el Día de los Trabajadores.

En el área de seguridad, se ha comprometido a mantener reuniones periódicas con los representantes sindicales y ha precisado que va a cumplir escrupulosamente con las directrices del plan de buenas prácticas de seguridad, medio ambiente y salud de la empresa.

Otro de los flecos importantes que restan en este momento, bajo la perspectiva de los sindicatos, es el tratamiento que se va a dar a los huelguistas.

La empresa quiere someter a procesos administrativos a los empleados que hayan cometido "eventuales excesos" durante las movilizaciones, lo que los sindicatos han rechazado al calificarlo como "amenazas".

Petrobras rechazó haber amenazado con despedir o castigar a los huelguistas "en ningún momento".