Sindicatos abandonan la reunión con la Xunta para rechazar la supresión de una prueba en gallego en las oposiciones

Cerca de 100 personas se concentran frente a la EGAP para "defender el uso del gallego en la administración" pública

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 (EUROPA PRESS)

Los sindicatos CC.OO., UGT y CIG se levantaron hoy de la negociación con la Xunta de Galicia en la Mesa Xeral de Negociación de Empregados Públicos para "protestar" y "rechazar" que se elimine o se modifique el artículo que obliga a realizar en gallego alguna de las pruebas selectivas en la convocatoria de oposiciones a la administración pública.

Así, los representantes de los tres sindicatos --salvo CSI-CSIF-- criticaron que esta convocatoria, en la que se incluía como único punto en la orden del día la modificación del artículo 35 de la Lei da Función Pública Galega, se realizó "con sólo 48 horas de antelación" y supone una "muestra un prejuicio lingüístico claro ante la obligación de garantizar la competencia en ambos idiomas" de los empleados públicos.

Asimismo, en declaraciones a los medios frente a la Escola Galega de Administración Pública (EGAP), los responsables sindicales denunciaron "la ausencia de debate" en una reunión en la que, según afirmaron, el representante de la Administración gallega "no contestó" a sus preguntas. Según denunciaron, "se trata de una cuestión que estaba en el programa electoral a la que no iban a renunciar" y avanzaron que el lunes "se hará una ronda de preguntas" a cada sindicato individualmente en la que "no se sabe cuales --organizaciones sindicales-- participarán".

La reunión coincidió con una concentración, convocada por CIG y a la que se adhirieron A Mesa pola Normalización Lingüística, Galiza Nova y Asociación Galega da Lingua (AGAL), en la que unas 100 personas exigían que "se defienda el uso del gallego en la administración".

CC.OO

La secretaria xeral de CC.OO-Ensino, Machús Fernández, denunció la "falta de respeto a las organizaciones sindicales" en una reunión en la que "no hubo debate" y rechazó "la manera que en que se hizo la convocatoria", con 48 horas de antelación, para un tema "de tanto calado".

Asimismo, consideró que la Xunta demostró un "prejuicio lingüístico claro" respecto al gallego al modificar "exclusivamente este punto de la Lei de Función Pública" que, a su vez, está "pendiente de modificaciones importantes".

Por ello, consideraron "inadmisible" la propuesta ante la obligación de "garantizar la competencia de sus trabajadores en los dos idiomas oficiales" --castellano y gallego--, que no esta propuesta no va en esta linea. "Se trataba de un asunto que estaba en su programa electoral a lo que no iban a renunciar", lamentó Fernández.

UGT

Por su parte, el secretario nacional de Administración Autonómica de UGT-Galicia, José Francisco Núñez, definió de "poca inteligencia moral" y "una irresponsabilidad gobierne quien gobierne" el que la Xunta "se meta en el tema de la lengua, sin consenso entre los tres partidos y divida a la ciudadanía en un bando u otro".

Así, defendió que se mantenga el artículo que se pretende modificar y criticó que les convoquen el lunes "sindicato a sindicato y de forma bilateral" ya que "así no se puede negociar nada en ninguna circunstancia". También recordó que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "habló en su discurso de investidura de consenso y de diálogo", una afirmación que, en su opinión, "no es cierta".

"Creemos que no lesionamos el derecho de nadie, al contrario, damos la posibilidad de que la ciudadanía pueda ser atendido --por la administración-- en la lengua que desee", aclaró.

CIG

Asimismo, el secretario nacional de la CIG-Ensino, Anxo Louzao, lamentó que la nueva Xunta esté "legislando todo tipo de normas que van contra Galicia" y "contra su señal de identidad, que es el gallego" y recordó que "una mayoría absoluta no da carta libre", ya que "hay un marco legal".

"Esta propuesta supone que un empleado publico no tiene porque conocer su idioma y que cualquier ciudadano de Galicia no puede hacer uso de ella" ante la Administración, aclaró Louzao, quien consideró la medida de la Xunta como un "insulto" ante las más de 20.000 personas que se movilizaron el domingo en Santiago "para defender el gallego".

Forma parte de una obsesión permanente del PPdeG que emite directrices marcadas desde Madrid, y que todos los avances que se han logrado y que el PPdeG "quiere retirarlas" ya que una mayoría absoluta "no da carta libre" ya que "hay un marco legal".

CSI-CSIF

Finalmente, el presidente de la Unión Autonómica de CSI-CSIF --único sindicato que permaneció en la reunión--, José Francisco Méndez, defendió que "no se puede obligar a todos los opositores a conocer las lenguas de todo el estado antes de tener plaza en una Comunidad Autonóma".

Así, aunque consideró que "todos los ciudadanos tienen derecho" a expresarse en ambas lenguas --castellano y gallego-- abogó porque la competencia lingüística "sea un hecho una vez pasado el proceso selectivo", y aseguró que su sindicato "no estará para levantar muros para impedir la libre circulación de personas" en la Unión Europea.

CONCENTRACIÓN

Durante la reunión entre Xunta y sindicatos, unas 100 personas se concentraron --en un acto convocado por la CIG-- frente a la Escola Galega de Administración Pública (EGAP) para "defender el uso del gallego" en el personal de la Administración gallega, mientras entonaban consignas como 'derogas Albertiño, derogo sí señor, dime que derogaches, a normalización'.

Entre carracas, gaiteros y tambores, el presidente de A Mesa pola Normalización Lingüística --que se adhirió a la protesta--, Carlos Callón, reclamó el "derecho de los ciudadanos a ser atendidos en su idioma" desde la Administración pública "tal y como señala la legislación", y realizó un llamamiento a la sociedad "a que se movilice" para "defender el gallego".

Asimismo, al acto acudieron el secretario nacional de la CIG-Autonómica, Manuel Gallardo; la responsable de CIG-Saúde, Maria Xosé Abuín; el secretario nacional de la Federación de Administración Pública de la CIG, Carlos Crespo; el presidente de la Asociación Galega da Lingua (AGAL), Alexandre Banhos; el diputado del BNG Francisco Rodríguez; y representantes de Galiza Nova y A Mesa pola Normalización Lingüística.