Valoración desigual del seguimiento a la huelga en Euskadi

BILBAO (Reuters) - Los sindicatos abertzales convocantes de la huelga general del jueves en el País Vasco y Navarra consideraron que ésta había sido "un éxito", mientras que el empresariado agrupado en Confebask habló de "rotundo fracaso" y de un seguimiento de entre el 10 y el 11 por ciento.

Según los datos aportados durante la tarde por los convocantes, en más de la mitad de las grandes industrias en la Comunidad Autónoma vasca el 70 por ciento de la plantilla se ha sumado a una jornada de paro en la que no han participado CC.OO y UGT.

Por su parte, el Gobierno vasco señaló que la incidencia de la huelga ha sido desigual con una mayor incidencia en Guipúzcoa, mientras que la cifra en el sector público de toda la autonomía ascendió al 15 por ciento.

Los sindicatos convocantes, ELA, LAB, ESK, STEE, EHNE e Hiru con el apoyo de las formaciones políticas Aralar y Eusko Alkartasuna, que protestaban por la destrucción de empleo y el "chantaje patronal", señalaron que la huelga había sido secundada "mayoritariamente" en las cadenas comerciales, y "de forma amplia" en el pequeño comercio, pero reconocieron una "incidencia menor" en el sector financiero.

También siguieron la huelga trabajadores diversos medios de comunicación, como la radiotelevisión pública EITB y los diarios Gara y Berria.

Los datos aportados por la patronal son diferentes; Confebask habló de una incidencia "especialmente escasa" en los grandes núcleos urbanos y en la industria, y sin apenas eco sectores como el transporte, el comercio, el financiero o las limpiezas.

MANIFESTACIONES

Al mediodía se celebraron manifestaciones en las tres capitales de la Comunidad Autónoma Vasca y en Pamplona. En Bilbao, los manifestantes desfilaron tras una pancarta con los lemas "Langileok eredu ekonomiko eta sozial justuaren alde borrokan" (Los trabajadores en lucha por un modelo económico y social justo) y "Contra el chantaje patronal".

Durante la manifestación se corearon consignas contra los empresarios a los que se calificaba de "ladrones", u otras como "contra el capital, huelga general" o "Banca y patronal, alianza criminal".

Al término de la manifestación, el secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, explicó que convocaron una huelga general "porque los gobiernos no están haciendo nada para que la solución a esta crisis sea solidaria".

La secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide, dijo que con los despidos y las bajadas salariales "lo que se mejoran son las cuentas de resultados de muchos empresarios".

Desde las filas socialistas se ha recriminado a los sindicatos que la huelga tenía una motivación política e iba dirigida contra un gobierno que aún no había tomado posesión en el momento de la convocatoria.

"El abertzalismo radical está aprovechando para tener una presencia pública que no estaban teniendo", dijo a los periodistas el lehendakari, Patxi López, en una rueda de prensa conjunta con Manuel Chaves, vicepresidente y ministro de Ordenación Territorial, con el que pactó el traspaso de las políticas de empleo a la administración autonómica.

Durante las primeras horas de la jornada la Ertzaintza detuvo a cinco personas por participar en piquetes que impedían la apertura de centros comerciales, agresiones a los agentes policiales, por colocar silicona en las puertas de un instituto o por quemar contenedores.

Además se produjeron algunos retrasos e interrupciones en las líneas férreas de Renfe y Feve por sabotajes en la catenaria.