Fernando Lugo, acorralado por una segunda demanda de paternidad

Fernando Lugo, acorralado por una segunda demanda de paternidad

Fernando Lugo, acorralado por una segunda demanda de paternidad

ASUNCIÓN (Reuters) - La mujer que amenazó con demandar al presidente paraguayo y ex obispo católico, Fernando Lugo, para que reconozca a uno de sus hijos, dijo el martes que no llegó a un acuerdo con el abogado del mandatario y que presentará la acción judicial.

Benigna Leguizamón, una humilde vendedora de detergentes de 27 años que reside en el este del país, aseguró haber tenido una relación con Lugo en 2001 cuando éste era obispo del departamento San Pedro, fruto de la cual nació un niño.

La denuncia se produjo una semana después de que el presidente asumiera la paternidad de otro menor de casi dos años, en una revelación que sacudió al país y afectó negativamente su popularidad.

Leguizamón se reunió el martes con el abogado del mandatario, Marcos Fariña, quien le propuso la realización de una prueba de ADN fuera del proceso judicial para comprobar la paternidad del niño, algo que la mujer dijo haber rechazado.

"Estoy segura 100 por ciento que mi hijo es de ese desgraciado y mañana mismo señores, si consigo (un abogado que lo patrocine), presento la denuncia", dijo la mujer a periodistas visiblemente ofuscada, mientras sostenía un bebé entre sus brazos.

"(La prueba de) el ADN le voy a dar vía judicial", agregó la mujer.

Lugo dijo el lunes que estaba dispuesto a actuar siempre con el argumento de la verdad y a ponerse a disposición de la justicia para aclarar la denuncia, y señaló que mantendría este tema en el ámbito estrictamente privado.

"Quiero aclara una vez más que hay un menor y una madre de por medio y por respeto a ambos vamos a referirnos exclusivamente a la prueba de ADN, dentro o fuera de un proceso (...) estamos esperando lo que resuelva esta señora", dijo Fariña, tras la reunión.

El presidente fue obispo de San Pedro, una de las zonas más pobres de Paraguay, durante casi una década hasta el 2005 cuando dejó sorpresivamente el obispado alegando problemas de salud.

A finales de 2006 pidió un permiso al Vaticano para ser candidato presidencial, pero el Papa le negó la solicitud y le suspendió en funciones. Lugo siguió adelante con su campaña y tras ser elegido gobernante, obtuvo una inédita dispensa de la Santa Sede para ejercer el cargo.

Las denuncias ocurren en momentos en que comienzan a verse importantes fracturas en la coalición gubernamental y en un año complicado en lo económico como consecuencia de la crisis financiera global.