Los trabajadores forzosos dejan de percibir 20.000 millones de dólares al año

  • Ginebra, 12 may (EFE).- Más de 12,3 millones de personas en el mundo están sometidas a algún tipo de trabajo forzoso, una práctica que lleva a esos trabajadores a dejar de percibir unos 20.000 millones de dólares al año, según un estudio difundido hoy por la OIT.

Los trabajadores forzosos dejan de percibir 20.000 millones de dólares al año

Los trabajadores forzosos dejan de percibir 20.000 millones de dólares al año

Ginebra, 12 may (EFE).- Más de 12,3 millones de personas en el mundo están sometidas a algún tipo de trabajo forzoso, una práctica que lleva a esos trabajadores a dejar de percibir unos 20.000 millones de dólares al año, según un estudio difundido hoy por la OIT.

El informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) asegura que dicha cantidad es la diferencia con los salarios que esas personas deberían percibir si se respetaran todos sus derechos laborales.

Según la entidad, de los 12,3 millones de personas afectadas por ese tipo práctica, "entre el 40 y el 50 por ciento son menores de 18 años", según explicó durante la presentación del informe el director del Programa de Acción para Combatir Trabajo Forzado, Roger Plant.

La OIT constata el creciente número de "prácticas fraudulentas y hasta criminales que derivan en trabajo forzoso", y advierte del peligro de que éstas aumenten por culpa de la crisis económica.

"Hemos constatado que la explotación laboral es un problema creciente en el mundo", aseguró Plant.

De hecho, la cifra de los 20.000 millones es una actualización de los datos recabados en un informe global sobre el asunto que la institución efectuó en 2005.

La comparación de esas cifras muestran que la pérdida de ganancias se multiplicó por cinco en los últimos cuatro años.

Según la definición de la OIT, trabajo forzoso implica coacción e involucra dos elementos básicos: que sea exigido bajo amenaza de una penalidad y que sea efectuado involuntariamente.

La organización aclara que, además, no es sólo sinónimo de salarios bajos o condiciones precarias, sino que constituye una grave violación de los derechos humanos y una restricción de la libertad de la persona.

"Lamentablemente hay trabajo forzoso en cualquier región del mundo y en la mayoría de sectores", especificó Plant, quien dijo que es una plaga a la cual recurren tanto grandes multinacionales como compañías nacionales.

No obstante, el informe especifica que la mayoría de los casos sigue produciéndose "en los países en desarrollo, a menudo en la economía informal y en regiones aisladas con deficiencias en infraestructuras, inspección laboral y mecanismos para hacer cumplir la ley".

Asimismo, se destaca que las personas más expuestas a sufrir esta práctica son las más desprotegidas, en muchos casos mujeres, jóvenes, indígenas y trabajadores inmigrantes.

El documento hace hincapié en señalar que el trabajo forzoso es un delito grave que requiere una sanción penal, por lo que sugiere que deben luchar contra él de forma integral tanto la justicia laboral como la penal.

"Claro que es necesario que la justicia laboral actúe, pero también la penal" porque esa práctica es un "crimen", afirmó el director.

Precisamente, Plant se lamentó de que en el mundo no haya casi procesos judiciales y menos aún sentencias severas contra los traficantes o los abusadores.

Siempre según los datos del 2005, de los 12,3 millones de personas que padecen trabajo forzoso, 9,8 millones son explotadas por agentes privados, entre las cuáles más de 2,4 millones están sometidas como consecuencia de la trata de personas.

Las cifras más altas se registran en Asia, con 9,4 millones de personas afectadas, seguidas por alrededor de 1,3 millones en América Latina y el Caribe.

Sobre Latinoamérica el informe indica que la principal forma de explotación es la servidumbre por deudas, dentro o fuera de las fronteras nacionales, dado que los trabajadores temporales son atraídos mediante el pago de anticipos por parte de intermediarios sin autorización.

En Europa, el trabajo forzoso se da especialmente derivado de los procesos de migración irregular.

El informe no incluye datos por países.