Aznar afirma que el sistema de pensiones "está condenado a la quiebra" si sigue aumentando el paro

Aznar urge a revisar los modelos de despido y dice que España sufrirá la crisis bancaria que ya han vivido otros países

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

El ex presidente del Gobierno José María Aznar afirmó hoy que con la tendencia actual de sumar más jubilados que cotizantes como consecuencia del aumento del paro, el sistema público de pensiones "está condenado a la quiebra".

Aznar urgió también a realizar una reforma laboral profunda que revise todos los aspectos de las relaciones entre empleado y empleador, las modalidades de contratación y de despido, la negociación colectiva y también la intervención de la Administración. Además, apostó por ligar los salarios a la productividad.

Junto a la fiscal y la del modelo energético, son las tres reformas "indispensables" para que el país se prepare para salir de la crisis y si no se abordan, auguró Aznar, habrá "un problema muy serio de prosperidad futura". Por ello, añadió, son reformas que deben tomarse aún sin acuerdo general, aunque éste sea deseable. Para Aznar, uno de los problemas de hoy del país es que "el impulso modernizador que nació en España hace 30 años se ha paralizado".

Durante una conferencia-coloquio organizada dentro de las jornadas de 'ExpoManagement 2009', de HSM, José María Aznar precisó algunos aspectos de esa reforma laboral tan urgente en su opinión. Explicó que ve conveniente regular el contrato de trabajo "por la salida", es decir, atendiendo al despido, cuyos modelos hay que reformar, dijo, ya que "tiene más ventajas de flexibilidad". El modelo actual ha generado una alta temporalidad, argumentó, porque se reguló "por la entrada", centrado en las condiciones de contratación.

Aznar aclaró también que no pone en duda el mantenimiento del subsidio por desempleo, una fórmula asentada desde hace muchos años, reconoció. "A nadie en sus cabales se le pasa por la cabeza que alguien que necesite ayuda no la tenga", afirmó el ex presidente, que confesó tener parados en la familia de los que él se ocupa.

Sin embargo, subrayó que la mejor política social a su juicio es la creación de trabajo y no la promoción de una sociedad subsidiada. Y en este contexto, para él fundamental "saber que el modelo actual de relaciones laborales hay que ponerlo en discusión".

DEFIENDE EL RESCATE DE BANCOS CON DINERO PÚBLICO.

José María Aznar advirtió también de que llegará a España la crisis bancaria que otros países han registrado ya y que se ha retrasado por el sistema de previsión puesto en marcha en 2000. "Ha permitido un año de colchón, pero consumido ese colchón, el sistema no va a seguir incólume a la crisis, que nadie se haga esa ilusión", avanzó. "Nos va a alcanzar", abundó.

Por ello, pidió un plan de saneamiento de las entidades bancarias, que contenga cuatro pasos, precisó: la intervención por falta de solvencia, la "remoción de los equipos directivos", inyección del dinero público necesario y venta de la entidad.

UN ESTADO FUERTE, NO "EN CENTRIFUGACIÓN".

El ex presidente repasó ante el auditorio las claves de la actual crisis económica, desde las causas hasta las medidas necesarias, sin citar en ningún momento al actual Gobierno ni sus anuncios pero sin eludir críticas al panorama económico nacional.

Así, José María Aznar subrayó que es imprescindible, a su juicio, que el Estado sea fuerte, lo cual es imposible con la "centrifugación" a la que está sometido hoy, dijo, que impide al Gobierno incluso "organizar ayudas al sector de la automoción". "Las barreras reguladoras de las comunidades autónomas perjudican el crecimiento económico", resumió.

"El modelo autonómico no puede poner en cuestión la viabilidad del Estado y si lo hace, es que hemos pasado de reconocer la pluralidad a cuestionar lo común", advirtió. "Pido que esto se tome en serio", reclamó, para defender "una nueva propuesta nacional, con objetivos de prosperidad y de convivencia".

Dentro de este capítulo, Aznar censuró también que se haya abierto la reforma del sistema de financiación autonómica, "un "error" especialmente en un momento de crisis y sin dinero que poner sobre la mesa salvo que se recurra al déficit. Defendió que el sistema de 2002 fue aprobado "por unanimidad" y con carácter "indefinido". "No hacía ninguna falta tocar este tema", sentenció.

REFORMAS URGENTES.

Entre las reformas prioritarias, situó en primer lugar la fiscal, para reducir impuestos, reducir las cotizaciones a la Seguridad Social o el Impuesto de Sociedades. También insistió en revisar el modelo energético, empezando por un debate sobre la energía nuclear, a su juicio indispensable porque las renovables, aclaró, son importantes pero complementarias.

A estas reformas, como ha defendido en otras ocasiones, Aznar sumó también la necesidad de austeridad de la Administración Pública, la reducción de la plantilla de funcionarios o reducir el sector público autonómico y local, que deben seguir la senda de privatizaciones del Estado, señaló.