Bruselas pide que se limiten los bonus de los directivos de las empresas

BRUSELAS, 29 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea propuso hoy que se limiten los bonus, primas e indemnizaciones de los directivos de los bancos y de las empresas cotizadas con el objetivo de evitar que los sistemas de remuneraciones conduzcan a adoptar riesgos excesivos a corto plazo que desemboquen en crisis como la actual.

En concreto, el Ejecutivo pide que las indemnizaciones por despido de los directivos se limiten a dos años del salario anual como máximo y no se paguen en caso de despido por malos resultados. Para los pagos en acciones, Bruselas quiere que se exija un periodo de maduración de al menos tres años antes de ejecutarlas y que se retengan parte de las acciones hasta el final del empleo.

Con esta iniciativa, la Comisión quiere llevar a la práctica los acuerdos alcanzados en la cumbre del G-20 celebrada el pasado 2 de abril en Londres para reformar el sistema financiero internacional. Pero lo hace mediante dos recomendaciones (una específica para el sector financiero y otra para los directivos de todas las empresas cotizadas) que no tienen valor vinculante. De hecho, la anterior recomendación de Bruselas sobre salarios de ejecutivos, que data del año 2004, sólo ha sido aplicada por Países Bajos.

El comisario responsable de Mercado Interior, Charlie McCrevy, se mostró convencido de que, esta vez, la mayoría de los Estados miembros seguirá las recomendaciones de Bruselas porque "el clima ha cambiado" debido a la crisis. Las nuevas directrices entrarán en vigor a finales de año.

"Los sistemas de incentivos para los directivos de empresas cotizadas han conducido demasiado a menudo a decisiones de gestión excesivamente cortoplacistas y a veces a remunerar el fracaso. (...) A medida que la crisis ha empeorado, ha habido más de un atisbo de actitudes de 'corre el dinero y corre' por parte de algunos de los actores en la cúpula de nuestras empresas más grandes", afirmó el comisario en rueda de prensa.

"En la industria financiera ha habido demasiados incentivos perversos que han conducido a una cultura del bonus que premia los beneficios a corto plazo a expensas de la viabilidad a largo plazo", denunció McCreevy.

"Nuestro mensaje es claro: la remuneración de los directivos debe estar claramente ligada a los resultados y no premiar el fracaso. Y para la industria de servicios financieros, los incentivos deben estar alineados con la rentabilidad a largo plazo", resaltó el comisario.

En sus recomendaciones, Bruselas reclama además que el nivel de las remuneraciones variables sea "razonable" en relación con el salario total, y que se vincule a factores que supongan un progreso real de la empresa y la creación real de riqueza para la empresa y los accionistas.

MAYORES EXIGENCIAS DE CAPITAL

Por lo que se refiere a las entidades financieras, McCreevy anunció que en junio tiene previsto presentar una propuesta de modificación de la norma sobre requisitos de capital que, por primera vez, dará poderes a los supervisores nacionales para "imponer sanciones a las instituciones financieras cuya política de remuneración plantea un riesgo inaceptable desde el punto de vista cautelar".

"Los supervisores podrán imponer exigencias de capital adicionales a instituciones que no apliquen una política de remuneración prudente desde el punto de vista sistémico", dijo. Estos cambios legales sí que tendrían carácter vinculante, por lo que deberán ser aprobados por la Eurocámara y los Gobiernos y tardarán en entrar en vigor al menos tres años.