Méndez defiende la salud de la Seguridad Social, pero pide estudiar nuevas fuentes de financiación

Apuesta por acercar la edad real de jubilación a la edad legal mediante la prolongación voluntaria de la vida laboral

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, aseguró hoy que "no hay riesgo de déficit a corto plazo" en las cuentas de la Seguridad Social, pero consideró que sería una "buena señal" para la opinión pública estudiar fuentes alternativas de financiación para incrementar sus recursos.

Durante su comparecencia ante la Comisión no permanente de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo en el Congreso de los Diputados, Méndez recuperó así una de las reformas planteadas en el marco del Pacto de Toledo en 1995.

Méndez quiso dejar claro que esta propuesta no nace de la "duda" sobre el futuro de las pensiones, sino de "una ambición de mejora", concretamente de la búsqueda de una mayor aportación pública al sistema de pensiones, en línea con la mayoría de los países de la UE-27.

Al mismo tiempo, el secretario general de UGT se mostró contrario a cualquier reducción de las cotizaciones sociales para garantizar la viabilidad del sistema o la reducción de la cuantía media de las pensiones.

LA EDAD DE JUBILACIÓN.

En este punto, ante las voces que piden un incremento de la edad legal de jubilación para asegurar la viabilidad de las pensiones, Méndez aseguró que éste "no es el mayor problema" de la Seguridad Social, puesto que actualmente la edad se sitúa en los 63 años y 10 meses de media, un nivel superior al de otros países de la UE.

En este sentido, aseguró que incrementar la edad legal de jubilación supondría una "reducción adicional de las pensiones para aquellos que no puedan seguir trabajando a partir de determinada edad", como sería el caso, por ejemplo, de los profesionales de la construcción.

Por el contrario, apostó por "seguir fomentando la ampliación voluntaria de la edad de jubilación y mecanismos para que la edad real se acerque a los 65 años", por ejemplo, mediante políticas activas que aumenten la empleabilidad de los mayores de 55 años.

AUMENTAR LA PROTECCIÓN PÚBLICA.

Desde un punto de vista global, defendió la necesidad de afianzar el carácter público de este sistema, más aún tras el "batacazo" que han sufrido los fondos privados. En este punto, recordó que el objetivo de las pensiones complementarias debe ser "complementar el sistema público".

En este sentido, puso de manifiesto que más del 80% de estas pensiones son de carácter individual, a menudo entendidas más como un instrumento financiero de ahorro, por lo que apostó por potenciar "ordenar incentivos fiscales" en favor de los instrumentos colectivos.

Asimismo, consideró necesario rellenar algunas "lagunas" como la mejora de las prestaciones por desempleo y de las prestaciones económicas para familias con hijos, así como el aumento de las pensiones mínimas, con la colaboración de las comunidades autónomas.

Otras de las recomendaciones de Méndez de cara al futuro son la protección de las familias ante la baja natalidad, con la compensación pública de los costes del cuidado de los hijos, y asegurar la conciliación de la vida personal y laboral.

Finalmente, Méndez consideró "inaceptable" el "alarmismo" y cómo se "juega con los sentimientos" de los pensionistas por parte de aquellos que auguran un pronto déficit en el sistema de pensiones. Así, aseguró que el sistema de la Seguridad Social "merece mucha confianza y se debe transmitir".

Especialmente por ello, Méndez llamó a no afrontar las reformas necesarias del Pacto de Toledo desde el "coyunturalismo", sino que apostó por dotarlas de una visión de medio y largo plazo.