Piden dos años de cárcel para el presidente y el director general de Habitat por la muerte de cinco operarios

BARCELONA, 17 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía solicita que se condene al presidente de la promotora inmobiliaria Habitat, Bruno Figueras, y al director general del grupo, Fernando Cirera, a dos años de prisión y una multa de 15.000 euros por la muerte de cinco operarios y las lesiones que sufrieron otros dos, cuando trabajaban el 27 de julio de 2006 en la construcción de una galería de servicios en la calle Almogàvers del distrito 22@ de Barcelona.

El Ministerio Público les acusa de cinco delitos de homicidio por imprudencia y otros dos de lesiones por imprudencia, igual que al encargado de la obra, al arquitecto técnico jefe de los trabajos y al coordinador de seguridad y salud de la promotora de la obra. Estos, en cambio, se enfrentan a una pena de cuatro años de prisión porque la fiscal también les acusa de un delito contra los derechos de los trabajadores.

Por su parte, el arquitecto técnico que dirigía la ejecución del proyecto se enfrenta a una pena de dos años y seis meses, así como a una multa de 7.500 euros, por un delito contra los derechos de los trabajadores y cinco faltas de homicidio por imprudencia y otras dos de lesiones por imprudencia.

La fiscal sostiene en su escrito de acusación que el jefe de obra y el encargado, Miguel Ángel L. y Fernando M., no tomaron ninguna medida de seguridad antes de ordenar a las víctimas que bajaran a trabajar en una zanja de canalización de "importantes dimensiones" --tenía 5,10 metros de profundidad, cuatro de ancho y 12,5 de largo--, y sabían que el muro de contención no había sido apuntalado.

De hecho --agrega--, les hicieron bajar "sin proporcionarles siquiera una escalera para bajar al fondo de la zanja y, lo que es más importante, salir de ella". Cuando los operarios descubrieron que uno de los muros empezaba a ceder y dijeron al encargado que debían salir de allí urgentemente, este les respondió que debían acabar los trabajos antes de irse de vacaciones.

El muro de contención acabó cediendo y sepultó a todos los operarios, salvo a uno, quien pudo asirse a la pared y salir de la zanja con una contusión en la cadera y ansiedad. Otro también evitó ser aplastado al meterse en el agujero de la alcantarilla del muro, aunque sufrió varias fracturas en las piernas cuando el muro se rompió.

El resto de operarios --dos obreros españoles y tres pakistaníes-- murieron por asfixia, desangrados o por los golpes al quedar sepultados cuando trabajaban en la galería de servicios de un futuro complejo de oficinas.

La fiscal considera que el coordinador de seguridad y salud de la promotora de la obra es responsable del siniestro porque en el estudio y el plan de seguridad "no se contempla la realización de la galería de servicios ni se recoge la forma de realizar la excavación sino que, de forma muy genérica, se hace referencia a los riesgos y medidas preventivas".

Según la fiscal, la promotora Norbella --del grupo Habitat-- no tenía un mecanismo específico para controlar la seguridad de sus trabajadores, y el plan de seguridad no fue supervisado por ningún responsable de la compañía, por lo que los hechos "son imputables en última instancia" al director general y el presidente de Habitat, Fernando Cirera y Bruno Figueras, respectivamente.