Chavismo sindical arremete contra "tecnoburocracia" y viceministro de Trabajo

  • Caracas, 30 abr (EFE).- El sindicalismo afín al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, arremetió hoy contra la "tecnoburocracia" que personificó en el viceministro de Trabajo, Abraham Mussa, al que responsabilizó "de una política de apoyo a la burguesía y al capitalismo".

Chavismo sindical arremete contra "tecnoburocracia" y viceministro de Trabajo

Chavismo sindical arremete contra "tecnoburocracia" y viceministro de Trabajo

Caracas, 30 abr (EFE).- El sindicalismo afín al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, arremetió hoy contra la "tecnoburocracia" que personificó en el viceministro de Trabajo, Abraham Mussa, al que responsabilizó "de una política de apoyo a la burguesía y al capitalismo".

En un comunicado difundido horas antes de un encuentro de Chávez con dirigentes del Colectivo de Trabajadores en Revolución (CTR) y la Unión Nacional de Trabajadores de Venezuela (UNETE), estos remarcan que "la tecnoburocracia enquistada" en el Gobierno "hacen de la política y de la tecnocracia herramientas para conservar sus privilegios, aislando a los sectores sociales organizados".

"Sus principales enemigos somos los movimientos sociales y particularmente la clase trabajadora, a quienes persiguen, excluyen y secuestran con el fin de eliminar su perspectiva de clase", dice y advierte que "la tecnoburocracia se recicla y se desdibuja con un discurso revolucionario", pero impide "el avance del socialismo".

También impide, denuncia, la discusión de contratos colectivos en la administración pública, entre ellos en el sector del transporte, universitario, en el magisterio, eléctrico, petrolero y hasta en hoteles y teatros administrados por el Estado, e incluso ha llegado a anular acuerdos ya alcanzados y ha desconocido otros, precisa el comunicado.

Chávez pidió públicamente ayer a los ministros del Trabajo, María Cristina Iglesias, y al de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, seguir dialogando con esos y otros sectores hasta llegar a acuerdos, e incluso se ofreció a participar personalmente en las negociaciones.

"Si yo tuviera que sentarme con ellos (los sindicalistas), estoy dispuesto" a hacerlo, manifestó Chávez en una cadena nacional de radio y televisión, al subrayar que "a los trabajadores hay que darles la cara", porque "este es un Gobierno obrerista".

Los trabajadores representados por CTR y UNETE mantienen "la esperanza que con la (reciente) designación de la camarada María Cristina Iglesias" como ministra del Trabajo "se puedan solventar y corregir estas incongruencias", añade el comunicado.

Los miembros de la "tecnoburocracia", agrega, "devengan salarios muy elevados" que les permiten "el lujo y la ostentación", además de "enormes privilegios" que conjugan con "tráfico de influencias y nepotismo".

Todo ello, remarca el comunicado, "aumenta los costos" de la gestión del Estado y "no repercute en eficacia, eficiencia ni respuestas al pueblo y reconocimiento de derechos".

"Otro mecanismo de castigo es el despido a trabajadores y dirigentes sindicales", añade y revela que en el sector público existen "cerca de 400 órdenes judiciales de reenganche (de despedidos) que han sido reiteradamente desacatadas".

Por último, CTR y UNETE anuncian que acudirán a diferentes instancias, incluida la Presidencia de la República, "a exigir la inhabilitación de los funcionarios tecnoburócratas" y desde ya declararon a Mussa "persona no grata para los trabajadores".