IU de Navarra no apoya la huelga del próximo jueves al considerarla "una convocatoria nacionalista y no de clase"

PAMPLONA, 19 (EUROPA PRESS)

Izquierda Unida de Navarra explicó hoy que no apoyará la huelga general prevista para el 21 de mayo en País Vasco y Navarra al entender que se trata de "una convocatoria nacionalista y no de clase".

IUN señaló en un comunicado que "la defensa de los trabajadores ante la crisis y la destrucción de empleo exige anteponer la unidad de trabajadores, y sus intereses de clase, frente a cualquier otro objetivo o programa".

Sin embargo, consideró que "el sindicalismo nacionalista, con su convocatoria de huelga en el ámbito territorial de la CAV y Navarra, vuelve a demostrar una vez más que su prioridad se sitúa en la agenda nacionalista, en las reivindicaciones en clave de identidad y de territorio, y no en la defensa de los intereses y derechos de todos los trabajadores, sea cual sea su identidad nacional y sea cual sea el territorio donde residan y trabajen".

IUN afirmó que "este hecho ha resultado tan evidente que incluso han situado a los sindicatos CCOO y UGT como parte del problema junto a los gobiernos y la patronal" y añadió que "han buscado la división sindical y de los trabajadores porque para ellos, por encima de los intereses de clase, resulta más importante y prioritaria la identidad nacional y la reivindicación territorial".

Izquierda Unida precisó que apoyará "todas las movilizaciones generales de los trabajadores que sitúen su objetivo en la defensa de sus intereses y derechos" y afirmó que, "lamentablemente este no es el objetivo real de la huelga convocada por ELA y LAB".

IUN señaló que "la grave crisis económica la están pagando millones de trabajadores en todo el Estado español" y defendió que "la respuesta a los gobiernos y las patronales debe venir desde la movilización de todos los trabajadores, no sólo de los trabajadores de la CAV y de Navarra".

Sin embargo, la coalición de izquierdas señaló que "lo cierto y lamentable es que en la CAV y en Navarra el sindicalismo nacionalista vuelve a demostrar que tiene otras prioridades y otra agenda política y social".