Economía/Energía.- La Eurocámara respalda eliminar progresivamente las bombillas incandescentes de aquí a 2012

BRUSELAS, 17 (EUROPA PRESS) La Eurocámara respaldó hoy eliminar progresivamente las bombillas incandescentes entre 2009 y 2012 y sustituirlas por otras que consuman menos energía. Se calcula que con esta medida cada hogar ahorrará entre 25 y 50 euros al año en su factura de electricidad, según los datos de la Comisión. El plan de sustitución progresiva fue propuesto por el Ejecutivo comunitario en diciembre de 2008 y aprobado luego por los representantes de los Estados miembros en el seno del Comité de Reglamentación del Diseño Ecológico. La Eurocámara tenía hasta el 15 de marzo para vetar esta iniciativa. Dos eurodiputadas alemanas, una conservadora y otra liberal, habían presentado una resolución que se oponía al plan de Bruselas por considerar que el procedimiento utilizado para prohibir las bombillas incandescentes no era el adecuado. La comisión de Medio Ambiente del Parlamento rechazó este martes esta resolución por 14 votos a favor y 44 en contra y respaldó la sustitución. Con ella, los ciudadanos de la UE economizarán cerca de 40 TWh (terawatios hora), cifra que equivale aproximadamente al consumo de electricidad de Rumanía, al de 11 millones de hogares europeos o a la producción anual de 10 centrales eléctricas. Además, las emisiones de CO2 se reducirán en 15 millones de toneladas al año. En total, la economía europea ahorrará entre 5.000 y 10.000 millones de euros anuales. Una vez que se eliminen completamente las bombillas incandescentes, los consumidores podrán elegir todavía entre las bombillas fluorescentes compactas de larga duración, que son las que en estos momentos permiten ahorrar más energía (hasta un 75% respecto a las incandescentes), y las halógenas, con un ahorro de entre el 25 y el 50%. El precio de este tipo de bombillas es muy superior al de las incandescentes, ya que si éstas cuestan de media unos 60 céntimos, el precio de las de bajo consumo oscila entre 2 y 10 euros. No obstante, la Comisión destacó que con una bombilla fluorescente pueden ahorrarse hasta 60 euros teniendo en cuenta no sólo el menor consumo sino la mayor duración. La eliminación de las bombillas incandescentes comenzará en 2009 con las de mayor potencia y se llevará a cabo progresivamente para dar tiempo a la industria a adaptarse, según explicó el comisario de Energía, Andris Piebalgs. Alrededor de 3.000 personas que trabajan en la producción de este tipo de bombillas podrían perder su puesto de trabajo, sobre todo en Polonia y Hungría, donde se sitúan las plantas más importantes. La UE se suma así a otros países que ya han anunciado una fecha para prohibir las bombillas incandescentes como Australia (2012), Estados Unidos (2014) o Cuba (que las prohibió en 2007). La Comisión dará su aprobación final a esta norma en marzo.