Los relojes se adelantan una hora en la madrugada del sábado al domingo

MADRID, 27 (OTR/PRESS) Hace apenas una semana que llegó la primavera pero los españoles ya nos estamos preparando para el verano. Por ello este domingo moveremos las manecillas del reloj para acercarnos a la ansiada estación. La madrugada del próximo domingo las 2 horas pasarán a convertirse en las 3 en cumplimiento de la Directiva Comunitaria que rige esta materia. Según estimaciones del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía), el ahorro en iluminación en el sector doméstico, por este cambio, durante los meses que tiene efecto, puede representar un 5%, equivalente a 300 millones de euros. Comienza el 'horario de verano' y durante la madrugada del próximo domingo 29 de marzo tendremos que adelantar los relojes 60 minutos (a las 02.00 son las 03.00 horas), una "pérdida" de una hora que se traducirá en que por la mañana "tardará" una hora más en amanecer y oscurecerá más tarde. La denominada 'Hora de Verano' se produce, en cumplimiento de la Directiva Comunitaria que rige el denominado cambio de hora y que afecta a todos los países miembros de la Unión Europea. Este cambio horario comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación. Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años. Desde la aprobación de la Novena Directiva, por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión, en enero de 2001, este cambio se aplica con carácter indefinido. La aplicación del cambio de hora se ha adoptado por entenderse que el buen funcionamiento de algunos sectores, no sólo el de los transportes y las comunicaciones, sino también otros ramos de la industria, lo que requiere una programación estable a largo plazo. La normativa europea establece con carácter permanente las fechas de inicio del periodo de la Hora de Verano y su finalización, produciéndose el último domingo del mes de marzo y el último domingo del mes de octubre, respectivamente. Así, el horario adelantado de verano que se iniciará a las 2h de la madrugada (hora peninsular) del domingo 30 de marzo y durará hasta las 3h de la madrugada del domingo 26 de octubre, momento en que los relojes se retrasarán de nuevo una hora. AHORRO DE ENERGIA El cambio de hora supone numerosas mejoras abarcando aspectos que van desde el ahorro, la salud, condiciones de trabajo, modos de vida, con un balance positivo, tanto en lo que se refiere al ahorro de energía como a las industrias del ocio, turismo y salud pública, en cuanto a que los largos atardeceres fomentan el deporte y otras actividades al aire libre. Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Entidad Pública Empresarial del Ministerio de Industria , Turismo y Comercio, en nuestro país el ahorro en iluminación en el sector doméstico, por el cambio de hora, durante los meses que tiene efecto puede representar un 5% del consumo eléctrico en iluminación equivalente a unos 300 millones de euros. De esta cantidad, 90 millones correspondería al potencial de los hogares españoles, lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar; mientras que los otros 210 millones de euros restantes se ahorrarían en los edificios del terciario y en la industria. En todo caso, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y el IDAE recomiendan a los ciudadanos contribuir al ahorro de energía durante todo el año haciendo un uso inteligente de la iluminación en los hogares. Así, seguir determinadas pautas o hábitos puede permitirnos, sin renunciar al confort, ahorrar hasta 100 euros al año, además de evitar emisiones contaminantes a la atmósfera. Por ello aconsejan aprovechar la luz natural; apagar la luz antes de salir de las habitaciones; utilizar bombillas de bajo consumo; hacer uso de la iluminación localizada; escoger colores claros en la decoración; limpiar con regularidad las fuentes de luz; tener en cuenta los reguladores electrónicos de flujo para las halógenas; optar por tubos fluorescentes; instalar detectores de presencia; y elegir lámparas de bajo consumo.