Batalla legal por el oso Knut


El oso polar más conocido del mundo, Knut, se ha convertido, sin comerlo ni beberlo, en objeto de discordia entre dos de los zoológicos más importantes de Alemani, el de Berlín, donde nació y vive, y el de Neumünster, que tiene los derechos sobre él y ahora reclama parte de la fortuna que ha generado su fama.

Pese a los intentos de la Audiencia Provincial de Berlín de lograr un acuerdo amistoso, ambos zoológicos han optado por seguir adelante con su guerra por la custodia del oso. El parque de Berlín, que supuestamente habría ingresado seis millones de euros desde el nacimiento de Knut en 2006, ha rechazado pagar al de Neumünster los 700.000 euros que propuso el tribunal como acuerdo amistoso. Hasta ahora, el zoo de Berlín se ha negado a publicar la cuantía de ingresos que ha obtenido gracias a la popularidad de Knut, por lo que todas las cifras manejadas son meras estimaciones entre el merchandising y las entradas al parque. Estos se han ofrecido a pagar 350.000 euros y “ni un céntimo más”.

El zoológico de Neumünster había presentado la demanda para obligar al parque berlinés a publicar el monto de los ingresos que le ha aportado la popularidad de Knut, para poder exigir su parte del “botín”. El zoo tiene derechos adquiridos sobre Knut porque el padre de éste, Lars, fue cedido a Berlín, a cambio de obtener los derechos sobre toda la descendencia impar del oso; es decir, el primero, tercero, quinto, y así sucesivamente, hijos que tuviera éste con alguna de sus osas. Por contra, el de Berlín obtendría los derechos sobre la descendencia que hiciera un número par. Knut, un oso archiconocido

Knut se hizo famoso porque fue uno de los primeros osos en el zoológico de Berlín que, tras ser repudiado por su madre, fue alimentado con biberón, y encima de manos de su cuidador, cuyo amor paternal conmovió al mundo entero. Ambos incluso fueron retratados para la portada de Vanity Fair por Annie Leibovitz, donde el osezno llegó a compartir protagonismo incluso con Leonardo DiCaprio.

La historia de este amor tuvo un final trágico, al morir el cuidador de Knut de un infarto, pocos meses después de haber logrado la libertad del pequeño oso.