El vertido del Prestige causó cambios en las estructuras celulares de los mejillones, según una tesis de la UPV

BILBAO, 23 (EUROPA PRESS) El vertido del buque Prestige, registrado en 2002, causó cambios en las estructuras celulares de los mejillones de la costa cantábrica y provocó que su estado de salud se viera "seriamente afectado", según concluye una tesis elaborada en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) sobre sus consecuencias. La autora de la trabajo, denominado 'Monitorización de los efectos biológicos del vertido de petróleo del Prestige basada en biomarcadores: control del mejillón desde Galicia a la costa vasca', es la bióloga Larraitz Garmendia Altuna. Durante la realización de la tesis, dirigida por Ionan Marigómez Allende, Larraitz Garmendia visitó el Laboratorio de Investigación de Mariscos Haskin, perteneciente al Instituto de Ciencia Marina y de Costas de la Universidad Estatal Rutgers (EE.UU.). Para analizar los efectos biológicos del vertido de petróleo del Prestige, la investigadora ha estudiado el mejillón Mytilus galloprovincialis, tomando muestras en 22 lugares ubicados entre la costa gallega y el Golfo de Vizcaya entre 2003 y 2006. El estudio ha mostrado cambios a nivel celular en los mejillones, de manera que, hasta 2004, se ha podido ver que los lisosomas (orgánulos encargados de la digestión celular) sufrieron cambios "drásticos" de tamaño y que la membrana celular se había desestabilizado. A partir de 2004, la situación muestra signos de recuperación y el tamaño de los lisosomas volvía a los valores de referencia, aunque, en 2006, la estabilidad de la membrana celular de algunas muestras "no era todavía muy alta", según explicó la UPV. En relación a los tejidos, Larraitz Garmendia ha estudiado los tipos celulares de los tejidos de la glándula digestiva de los mejillones. Así, entre 2004 y 2005 se han observado cambios "graves" en los tejidos de las muestras de todos los lugares estudiados, como la atrofia de ciertas partes de la glándula digestiva. Para la realización de la tesis, se ha analizado la salud de los mejillones mediante el control de ciertos biomarcadores. La investigación demuestra que el estado de salud de los mejillones se vio "seriamente afectado" por el vertido del petrolero Prestige. Las señales de recuperación comenzaron en 2004 en las muestras de Galicia y en 2005 en las del Golfo de Vizcaya. Además, se han observado cambios en la respuesta inmune de los mejillones en los primeros años del estudio y, "aunque había mejorado, las muestras de 2006 indicaban que en ese año todavía no se había alcanzado situación anterior al vertido". Por otro lado, se ha estudiado el entorno de los mejillones, comprobando que en 2003 se registraron condiciones ambientales "perjudiciales" para los mejillones. En 2004 comenzaron a aparecer muestras de recuperación, pero al finalizar el estudio, en 2006, todavía no se habían alcanzado las condiciones de un ecosistema "saludable".