Medio Ambiente descarta la presencia de vertidos tóxicos como causa de la mortandad de peces del río Iro

CÁDIZ, 25 (EUROPA PRESS) La Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta en Cádiz anunció hoy que se ha descartado la existencia de vertidos tóxicos en el episodio de mortandad de peces registrado el pasado mes de enero en el río Iro, en Chiclana de la Frontera (Cádiz). En un comunicado, la Junta explicó que esta es la conclusión que se desprende de los resultados de las analíticas realizadas sobre el agua y los ejemplares de peces, que apuntan a "un cúmulo de factores ambientales" como causa más probable del fenómeno. Según dijo, las muestras de agua recogidas por el Laboratorio para la Vigilancia y Control de la Contaminación de Palmones de la Consejería de Medio Ambiente fueron sometidas a un exhaustivo estudio en el que se analizaron más de 30 compuestos utilizados en la fabricación de pesticidas, más de 15 metales y semimetales, varios elementos alcalinos y alcalino térreos, aceites y grasas, nutrientes y otros parámetros de control como Carbono Orgánico Total, Sólidos en Suspensión, Amonio o Nitritos y añadió que "ninguno de ellos ha dado positivo". Los técnicos de Medio Ambiente consideran como hipótesis más plausible que el incidente pudiera estar provocado por las intensas lluvias de los días previos que provocaron escorrentías de tierras, arrastrando además hasta el río sedimentos procedentes de terrenos agrícolas y ganaderos además de los alivios de las estaciones de bombeo de aguas residuales, situación que actuó de forma negativa sobre la calidad del agua incidiendo directamente sobre la población de peces. A estos factores se le une la reducida renovación del estuario por los bajos coeficientes que presentaban las mareas ese día (marea muerta) y la alta irradiación que pudo derivar en una mortandad masiva a primeras horas de la mañana cuando las condiciones de oxigenación del agua suelen ser más desfavorables. MUESTREO DEL RÍO Técnicos del Departamento de Calidad Hídrica, Agentes de Medio Ambiente y especialistas en la toma de muestras recorrieron los márgenes del río el pasado 19 de enero comprobando la existencia de un número significativo de peces muertos, sin que se observara ningún foco evidente de contaminación, ni indicios externos de ella --espumas, irisaciones, color anómalo, etc.-- distintos a la propia mortandad de peces. Igualmente, se tomaron mediciones "in situ" de parámetros físico-químicos del agua (pH, oxígeno disuelto, temperatura, conductividad), sin que se detectaran valores que justificaran la mortandad. Durante los días siguientes al incidente se mantuvo la vigilancia ambiental del estuario por parte de Agentes de Medio Ambiente. Recordó que la Delegación Provincial de Medio Ambiente estableció tres estaciones de muestreo de agua a lo largo del estuario, dos aguas arriba y abajo del incidente y una central en el casco urbano de Chiclana. Asimismo, se tomaron muestras de peces muertos que posteriormente se trasladaron para su necropsia y análisis microbiológico e histopatológico al Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre de Málaga de la Consejería de Medio Ambiente.