Millonaria indemnización deberá pagar una empresa de agua controlada por una empresa española

  • Santiago de Chile, 5 may (EFE).- La empresa chilena Aguas Andinas, controlada por la española Agbar, deberá pagar más de cuatro millones de dólares a un grupo de vecinos que presentaron una demanda por los malos olores emanados de una planta de tratamiento de aguas residuales, informaron hoy fuentes judiciales.

Millonaria indemnización deberá pagar una empresa de agua controlada por una empresa española

Millonaria indemnización deberá pagar una empresa de agua controlada por una empresa española

Santiago de Chile, 5 may (EFE).- La empresa chilena Aguas Andinas, controlada por la española Agbar, deberá pagar más de cuatro millones de dólares a un grupo de vecinos que presentaron una demanda por los malos olores emanados de una planta de tratamiento de aguas residuales, informaron hoy fuentes judiciales.

La resolución, dictada por el decimoctavo Juzgado Civil de la capital chilena, señala que la empresa controlada por Aguas Barcelona (Agbar) deberá pagar cinco millones de pesos (unos 8.620 dólares) a cada uno de los más de 400 demandantes.

En total, según fuentes de los demandantes, la empresa deberá pagar unos 2.500 millones de pesos (unos 4,31 millones de dólares) a los vecinos de la villa "Alto Jahuel" que presentaron la acción judicial el año 2005.

Los vecinos se quejaban de malos olores provenientes de "La Farfana", una de las plantas de reciclaje de aguas residuales que Aguas Andinas ha construido en la capital.

Esas plantas han permitido a la firma reciclar más del 90 por ciento de las aguas residuales que produce la capital chilena, de 6,2 millones de habitantes.

Tras conocerse el fallo de la Justicia, los demandantes manifestaron su satisfacción por haber sido escuchados en el tribunal.

El mal olor, según los vecinos, provocaba molestias digestivas y daños psicológicos a las familias.

La empresa anunció que apelará la sentencia, con el argumento de que se trató de dos episodios puntuales de malos olores, ajenos a su voluntad y que no provocaron daños medioambientales ni tampoco a los vecinos.