Una tesis destaca el "gran potencial de biorremediación" de ecosistemas del litoral gallego afectados por el 'Prestige'

En caso de derrame habrá que adecuar la intensidad de la limpieza según cada ecosistema, su fragilidad e interés

VIGO, 14 (EUROPA PRESS)

Una tesis doctoral realizada en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo sobre las poblaciones de bacterias autóctonas asociadas a los procesos de degradación natural del fuel del 'Prestige' ha concluido que los ecosistemas del litoral gallego presentan una diversidad bacteriana autóctona con "gran potencial de biorremediación", una actividad realizada por microorganismos que utilizan los componentes del petróleo como parte de su alimentación.

Este estudio, que ha sido realizado en la Ría de Vigo y Costa da Morte por el investigador Jorge Alonso, fue presentado el pasado mes de abril en la USC con el título 'Estudio metagenómico de comunidades bacterianas autóctonas en diferentes ecosistemas marinos afectados por el vertido del 'Prestige' en Galicia. Potencial de biodegradación', obtuvo la calificación de sobresaliente 'cum laude'. Además, sus conclusiones pueden aplicarse para cualquier vertido de petróleo y sus derivados.

En el trabajo se advierte de que, teniendo en cuenta la riqueza en nutrientes de las rías "no parece aconsejable ni necesario" aportar fertilizantes para favorecer el crecimiento de bacterias degradadoras, mientras que el uso de esta biorremediación es "bastante efectivo en el caso de la Costa da Morte."

Asimismo, explica que "en ningún caso sería efectivo añadir más bacterias que las que ya hay en el propio medio, ya que se ha comprobado que las bacterias exógenas "serían desplazadas por competencia con las autóctonas".

ZONAS

La tesis demuestra que la bahía de la ciudad olívica, donde las labores de limpieza del vertido del Prestige fueron manuales, tiene un ecosistema con "una capacidad natural de biodegradación muy grande" conferida por bacterias autóctonas capaces de degradar el fuel de forma más rápida.

Las citadas bacterias se desarrollan de manera natural gracias a las condiciones favorables -nutrientes, oxígeno o temperatura, entre otras- que encuentran en las rías. Así, en estos ecosistemas acuáticos destaca su capacidad de autolimpieza como "alternativa" a la limpieza manual o a la adición de fertilizantes para potenciar la actividad bacteriana en la degradación del fuel. De hecho, la aplicación de estos últimos "sería económicamente inviable".

En cuanto a las zonas de la Costa da Morte estudiadas, donde se aplican métodos de biorremediación como los citados fertilizantes, también se detectó un "alto potencial de biodegradación". Concretamente, en este caso se propone aprovechar los ácidos micólicos sintéticos de una de las bacterias autóctonas -las actinobacterias_ y añadirlas a los citados fertilizantes.

La investigación señala que cuando hay un derrame de petróleo en el mar "hay que adecuar la acción de limpieza y su intensidad a cada ecosistema en base a su fragilidad e interés". De esta forma, se puede usar chorro de agua y arena en acantilados, pero "hay que limpiarlo a mano y con cuidado en lugares más delicados".

Como conclusión, Jorge Alonso asegura en su trabajo que "la biorremediación se ofrece como una buena alternativa para la limpieza del fuel depositado en zonas de alto valor ecológico tras la catástrofe del Prestige" pero añade que "su eficacia es variable entre diferentes aplicaciones en función de las características ambientales del sitio contaminado, el tipo de petróleo derramado y el potencial de biodegradación de la población microbiana autóctona del hábitat afectado".

TESIS

El autor de la tesis es el biólogo Jorge Alonso, quien realizó la investigación en el Instituto de Investigaciones Marinas -perteneciente al CSIC-- durante cuatro años con una beca de Formación del Profesorado Universitario (FPU) del Ministerio de Educación y Ciencia. Los directores del trabajo fueron los doctores Antonio Figueras y Beatriz Novoa, investigadores del Grupo de Patología de Organismos Marinos del citado centro.

La investigación se realizó en colaboración directa con el grupo de la doctora Anna María Solanas --Universidad de Barcelona-- y el doctor Shigeaki Harayama --NITE, Japón--, donde Jorge Alonso realizó estancias a lo largo de su investigación para estudiar las muestras de la costa gallega afectada por el Prestige utilizando nuevas técnicas de análisis químico y microbiológico.