Comienza un juicio ético a varios Estados y compañías por el mal uso del agua

  • Estambul, 10 mar (EFE).- Un "juicio ético" contra los Estados de Turquía, Brasil y México y a empresas de otros países comenzó hoy en Estambul organizado por la ONG costarricense Tribunal Latinoamericano del Agua.

Comienza un juicio ético a varios Estados y compañías por el mal uso del agua

Comienza un juicio ético a varios Estados y compañías por el mal uso del agua

Estambul, 10 mar (EFE).- Un "juicio ético" contra los Estados de Turquía, Brasil y México y a empresas de otros países comenzó hoy en Estambul organizado por la ONG costarricense Tribunal Latinoamericano del Agua.

Este proceso simbólico se enmarca en las actividades alternativas paralelas al quinto Foro Mundial del Agua, que tendrá lugar en Estambul entre los 16 y 22 de marzo y pretende reunir a unas 20.000 personas entre jefes de Estado y de Gobierno, representantes de empresas y asociaciones para tratar diferentes temas relacionados con el agua.

"Los valores predominantes en el mundo privilegian la ganancia económica por encima de la seguridad ecológica y del agua. Podemos decir que existe una legalidad ilegítima, porque la aplicación de las leyes se ha puesto al servicio de los intereses económicos y lucrativos sobre el agua", dijo a Efe Javier Bogantes, director del Tribunal Latinoamericano del Agua.

Explicó también que los casos tratados son aquellos en los que la Justicia ordinaria "no ha actuado".

El juicio, que comenzó hoy y debe concluir el próximo sábado, juzgará tres casos sobre Turquía, México y Brasil, en los que se llamará a declarar como encausados, entre otros, a la canciller alemana, Angela Merkel, al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a varios ministros y a ejecutivos de los bancos Société Générale, Bank Austria, DekaBank y UniCredit acusados de financiar obras que dañan los recursos hídricos.

Aunque los organizadores son conscientes de que es improbable que los acusados se presenten ante el tribunal, Bogantes explicó que "el fundamento técnico-científico y la seriedad de las comisiones que estudian los casos, así como la condición ética y moral de los miembros del jurado, permite que tenga cierta influencia y que estos casos sean conocidos internacionalmente".

El proceso contra México juzgará la política del agua del gobierno durante los últimos diez años que, según los organizadores, ha provocado la degradación del medio ambiente, la pérdida de biodiversidad y la sobreexplotación de los acuíferos.

En el caso de Brasil, se lleva ante el tribunal la construcción de dos "mega-presas" de más de 250 kilómetros cuadrados cada una en el río Madeira, uno de los principales afluentes del Amazonas, que podría dañar la vida de la población indígena, alterar los ciclos fluviales y la biodiversidad e, incluso, provocar conflictos políticos con Bolivia.

Turquía será procesada por los proyectos de Munzur (de construcción de 8 centrales hidroeléctricas en el Parque Nacional Valle del Munzur), Ilisu (construcción de un embalse que sepultará la histórica población de Hasankeyf) y Yusufeli (construcción de una presa que provocará el desplazamiento de, al menos, 16.000 personas y dañará la biodiversidad del río Çoruh).

La presa de Ilisu está siendo financiada tanto por entidades públicas y privadas alemanas, razón por la que se ha llamado a declarar a Merkel.

Las explotaciones hidroeléctricas ocupan un lugar central en los casos investigados por el Tribunal del Agua y en las protestas del foro alternativo ya que, según advierten las ONG, el quinto Foro Mundial del Agua es sólo un modo de atraer inversiones hacia Turquía para la construcción de embalses ya que el país euroasiático es el cuarto mercado mundial en este campo.

"Turquía se comporta, en este caso, como un país del Tercer Mundo que llama a los inversores occidentales para venderles todos sus recursos naturales", criticó en declaraciones a Efe Ulrich Eichelmann, de la organización austríaca ECA-Watch.

"En el tema del agua hay mucho dinero de por medio, muchos intereses que buscan explotarlo no como un derecho sino como un bien lucrativo", se lamenta Bogantes.