Montilla inaugura una planta que generará compost y energía eléctrica a partir de residuos

BARCELONA, 18 (EUROPA PRESS)

El president de la Generalitat, José Montilla, inauguró hoy una nueva planta de tratamiento de residuos orgánicos ubicada en Granollers (Barcelona) que generará compost y energía eléctrica a partir de los restos de comida y vegetales que se recojan en los municipios del Vallès Oriental y el Maresme.

Se trata de la primera instalación en Catalunya que generará abono para usos agrícolas mediante el proceso de compostaje --el tratamiento de residuos orgánicos para generar compost-- y aprovechará además el biogás que se produce en la maduración de estos residuos para, una vez hayan pasado por los motores de cogeneración, obtener energía eléctrica, informó hoy la Generalitat en un comunicado.

Los municipios del Vallès Oriental generan una media de 1,42 kilogramos de desechos por persona y día, de los que un 9,76 por ciento corresponde a materia orgánica. La planta inaugurada hoy tendrá capacidad para procesar 45.000 toneladas al año, y su construcción ha costado unos 25 millones de euros, de los que 11,7 proceden de los Fondos de Cohesión Europeos y otros 11,6 de la Agencia de Residuos de Catalunya.

Al acto de inauguración asistieron, además del president Montilla, el conseller de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat, Francesc Baltasar; el presidente del Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Oriental, Joan Seguer; y el alcalde de Granollers, Josep Mayoral, entre otros.

Montilla afirmó que la gestión de los residuos es una de las "carpetas pendientes" que el Govern heredó de sus antecesores, junto con la falta de plazas en las cárceles y los recursos para luchar contra las sequías, pero que se está trabajando para resolver estas carencias.

El president calificó la gestión de recursos como un cuestión "sensible" que requiere "previsión", y aseguró que la Generalitat impulsa actuaciones destinadas a recuperar el máximo de residuos, "en la línea en la que actúan los países europeos más avanzados y respetuosos con el medio ambiente".

OBLIGATORIO EN 2010

Según la legislación catalana, a partir de enero de 2010 todos los municipios deberán recoger selectivamente los desechos orgánicos y, aquellos que a pesar de disponer de instalaciones para su tratamiento no lleven a cabo esta recogida selectiva, deberán pagar una multa de 20 euros por cada tonelada llevada a un depósito y 15 si se incinera.

La planta inaugurada en Granollers forma parte de las instalaciones previstas en el Plan Territorial Sectorial de Infraestructuras de Gestión de Residuos Municipales 2005-2012, y recogerá los restos orgánicos del Vallès Oriental y Maresme, dos comarcas que compartirán instalaciones.

Según la Generalitat, la separación de residuos es un hábito cada vez más enraizado entre la población catalana, que recoge selectivamente su basura en un 34 por ciento de los casos, frente al 17 por ciento de media en el resto de España y el 30 por ciento de Europa.