Seo/BridLife y Fundación Banco Santander colaboran en la recuperación del águila perdicera en una zona de Teruel

Plantan 6.000 árboles, de ocho especies autóctonas, como el sauce blanco, el olmo o el fresno "para recomponer la vegetación natural de la zona".

HOZ DE LA VIEJA (TERUEL), 23 (de la enviada especial de Europa Press, Nuria Ortiz).

La organización SEO/Birdlife y Fundación Banco Santander colaboran en un proyecto conjunto que persigue repoblar la Cuenca del río Salobre (Teruel), erosionada desde hace más 150 años por continuas inundaciones, y recuperar al águila perdicera (Hieraaetus fasciatus), una especie en peligro de extinción, que hace aproximadamente ocho años, dejó de criar en la zona "debido a la destrucción de su hábitat y a la escasez de alimento".

En el transcurso de la jornada de presentación de los resultados del proyecto, celebrada esta semana entre Zaragoza y Teruel, los ponentes explicaron que la zona de trabajo, ubicada en los desfiladeros del río San Martín, forma parte del Espacio Red Natura 2000 y es un lugar de Especial Protección de las Aves, "a pesar de que muchas de ellas se vieron obligadas a emigrar por la degradación del entorno".

"Esta especie no se ha extinguido, pero ha preferido marcharse a otras zonas para sobrevivir", explicó el delegado de SEO/Birdlife en Aragón, Luis Tirado. En este sentido, apuntó que la desaparición del conejo, la perdiz y otros animales, que constituían la base de la alimentación de este águila, por la ausencia de matorrales o hierbas, "fue el detonante que propició el fenómeno".

Asimismo, Tirado subrayó que, gracias a la repoblación forestal, puesta en marcha hace ocho meses, "conseguirán atraer aves como la corneja o la urraca, que también sirven de alimento al águila y la harán regresar". "Ahora nos queda determinar el resto de medidas que podemos adoptar para que aumente el número de parejas y dispongan de un nuevo hábitat en esta zona", señaló.

"Es un proyecto muy complejo, pero nos hace mucha ilusión porque, a sólo un kilómetro de allí, hay una unidad reproductora de águila perdicera", añadió el delegado de la organización. Además, adelantó que, de cara al próximo año, es probable que inicien un plan de conservación de aves, diseñado por la Consejería del Gobierno de la comunidad, "debido al interés ornitológico de la zona". Así, los ponentes explicaron que especies como el buitre leonado, el alimoche o el águila real, habitaban antes en el lugar.

Por otra parte, esta iniciativa pretende repoblar de árboles la ribera del río y descompactar el terreno "para evitar la erosión y restaurar el entorno natural". Para conseguirlo, los voluntarios de SEO/Birdlife y diversos profesionales plantaron 6.000 plantas de ocho especies autóctonas, "gracias a los 70.000 euros aportados por la fundación bancaria y los 10.000 del Gobierno aragonés". Con ello, buscan restaurar un terreno "muy afectado también por el excesivo pastoreo ovino del pasado".

"El método de plantación ha sido completamente diferente al normal, los colocamos de dos en dos y rodeados de una protección para que no los dañe el escaso ganado de paso", apuntó Tirado. En este sentido, destacó que antes de que empezasen "no quedaba ni un sólo árbol en la zona". "Teníamos que recomponer la vegetación natural, aunque fue difícil conseguir plantas autóctonas, ya que algunas de ellas están en peligro de extinción", añadió.

MEJORAR EL FUNCIONAMIENTO ECOLÓGICO DEL RÍO

En esta línea, la primera de las actuaciones que se llevó a cabo fue suavizar los taludes en las acequias laterales para facilitar la colonización de la vegetación riparia, la que crece en las riberas de ríos y arroyos y la conexión de los diferentes hábitat con la con el cauce principal, "mejorando el funcionamiento ecológico del tramo fluvial". Así, los ponentes destacaron que si consiguen acondicionar de nuevo la zona, "supondrá un oasis en una comarca tremendamente devastada".

Finalmente, anunciaron la creación de una balsa natural de agua en este paraje, "una zona húmeda en la que podrán instalarse comunidades de anfibios". "Queremos que en el futuro este lugar sea un espacio natural protegido, que será competencia de la Consejería de Medio Ambiente". Por ello, los autores del proyecto se comprometieron a supervisar periódicamente la evolución del plan. "No va a quedarse en un patrocinio esporádico", concluyeron.