Greenpeace alerta, a bordo de su barco "Rainbow Warrior", de la 'mediterranización' de Euskadi por el cambio climático

BILBAO,22 (EUROPA PRESS)

El barco insignia de Greenpeace, "Rainbow Warrior", atracado en el muelle Ramón de la Sota del Museo Marítimo de Bilbao con motivo del 25 aniversario de la organización, inicia una gira por diferentes puertos de España para concienciar sobre las consecuencias del cambio climático, que en Euskadi significarán un retroceso de la línea de costa y una "mediterranización" del clima de la región.

La responsable de cambio climático de Greenpeace España, Adia Vila Rovira, resumió las ideas principales del informe elaborado por el 25 aniversario, "La crisis del clima, evidencias del cambio climático en España". De el informe destacó el aumento de las temperaturas, característico en toda España, a nivel mundial la media se sitúa en 0,7 grados, mientras que en la Península aumentó 1,5 grados. Por otro lado, señaló el aumento el nivel del mar de dos a tres milímetros en la costa norte peninsular al año y explicó que un aumento de un centímetro supone un retroceso costero de un metro.

Por todo ello, el objetivo de esta gira en torno a la península será evidenciar los efectos en cada uno de los puertos donde el "Rainbow Warrior" atraque y puso de manifiesto la necesidad de adoptar con "urgencia" medidas para frenar este proceso y salvar así el clima. Según los últimos datos científicos, "la amenaza de aparición de impactos irreversibles es mucho más inmediata de lo que se había previsto hasta el momento".

"MEDITERRANIZACIÓN" DE EUSKADI

"Euskadi está inmersa en un proceso de "mediterranización" climática, aseguró Vila Robira, lo que supone "importantes alteraciones" en sus ecosistemas terrestres y marinos. "Además, debido a la orografía de su costa, los riesgos de inundación no sólo amenazan a las zonas de playa sino también a las infraestructuras y construcciones costeras y a las zonas metropolitanas, como puede ser el centro de Bilbao", añadió.

Greenpeace destacó también la migración altitudinal de especies derivada del aumento de las temperaturas, hecho que ya favorece, por ejemplo, la presencia de especies marinas tropicales en el Cantábrico. Pero los efectos del cambio climático no son sólo ecológicos ya que, como resaltó la organización, el aumento del nivel del mar tiene también repercusiones en el turismo, y la acidificación marina provocada por el cambio climático está alterando peligrosamente las condiciones de vida de moluscos y crustáceos, dos de los atractivos gastronómicos de la región.

RESPONSABILIDADES POLÍTICAS

Para frenar este proceso, Greenpeace destacó la importancia de las comunidades autónomas y pidió al nuevo Gobierno vasco coherencia con los compromisos para 2020 asumidos por el lehendakari en su debate de investidura: "la reducción del 20% de las emisiones, la generación del 20% de la energía mediante fuentes renovables y la consecución del objetivo de un 205 de ahorro energético requieren una verdadera revolución energética que es totalmente incompatible con seguir dando cancha al carbón y con el mantenimiento de centrales térmicas tan obsoletas como la de Pasaia" añadió Vila.

En este sentido, la teniente alcalde y concejala delegada del Área de Urbanismo y Medio Ambiente, Julia Madrazo, destacó el trabajo que se está llevando a cabo desde la Oficina contra el Cambio Climático de Bilbao, un proyecto pionero en el Estado.

La organización pide al Gobierno español que apueste "por la reducción interna de emisiones y aporte los 2.700 millones de euros" que le corresponden por su responsabilidad en la crisis climática.